Por Antonio Bertrán
México, DF.- El Premio Octavio Paz de Poesía y Ensayo no es un galardón para los amigos de Octavio Paz, aseguraron este jueves los jurados que seleccionaron este año como su ganador a Tomás Segovia, quien fue secretario de Redacción de Plural y miembro del Consejo de Redacción de Vuelta, las dos revistas del Nobel mexicano.
Al hacerles notar que los dos beneficiados anteriores con los $100 mil dólares de la prima, Gonzalo Rojas (1998) y Haroldo de Campos (1999), estaban ligados a Paz como Segovia, tanto Adolfo Castañón, como Alejandro Rossi, Enrique Fierro y José Antonio Masoliver, negaron que hubiera existido la intención de premiar a alguien del círculo restringido identificado con Octavio Paz.
"Me parece una observación injusta, poco precisa, porque si bien Gonzalo Rojas es un amigo histórico de Paz no podemos decir que pertenecía a eso que se quiere imaginar como un círculo de amigos, y lo mismo se puede decir de Haroldo de Campos", aclaró Castañón, quien fue el secretario del jurado donde también estaba Elsa Cross.
"No es la primera ocasión que escucho esa afirmación", comentó Fierro, "pero me parece un tanto ligera porque no pasó nunca por nuestra cabeza hacer a un lado a un poeta porque no perteneciese a tal o cual grupo".
Masoliver advirtió que ser paciano hoy es casi inevitable. "Lo siento, al menos el 99 por ciento de los poetas de peso que hoy existen han pasado por la palabra poética de Paz. No hubo ninguna discusión que no fuese literaria para llegar a una decisión unánime, y no creo que nosotros seamos unánimemente pacianos".
El Presidente del jurado, Rossi, remató: "Los grandes poetas tienen cercanías de calidad y de lecturas y a veces cercanías personales, debemos distinguir entre ambas porque la categoría de amistad personal no entró en nuestras consideraciones. Sin embargo los poetas que examinamos todos estaban en un horizonte donde Paz es una de las figuras centrales de la poesía centroamericana, y sería absurdo que no fuese así".