Miami.- La religiosa Jeanne O' Laughlin, anfitriona de la reunión entre Elián González y sus abuelas, manifestó hoy su deseo de que el menor permanezca en Estados Unidos debido a la "politización" del caso.
"Antes del encuentro yo estaba a favor de la ley de que el niño debe estar con su padre, pero lo que vi y sentí me hizo temer por él", dijo la rectora de la Universidad Católica Barry.
El esperado encuentro entre Elián y sus abuelas materna y paterna, Raquel Rodríguez y Mariela Quintana, respectivamente, se celebró en la residencia de la religiosa, en Miami Beach (EEUU), después de que el Servicio de Inmigración y Naturalización (INS) obligara a los familiares del menor en Miami a que lo llevaran a un "territorio neutral".
"Creo que personas con intereses políticos usan al niño como peón, y acaso a las abuelas también. Entiendo que el Gobierno cubano ha dicho que no fuimos amables con las abuelas y las espiamos. Eso no es verdad", dijo O'Laughlin, quien aseguró que planea viajar a Washington para reunirse con senadores y posiblemente con la fiscal
general, Janet Reno.
La religiosa, de la orden de las dominicas, manifestó a la prensa que "no estoy segura de haya resultado algo bueno (del encuentro), salvo que se disiparon temores".
En el dramático encuentro, celebrado dos meses después del naufragio en el que murieron la madre y el padrastro de Elián, las abuelas abrazaron y besaron a su nieto.
Inmediatamente después de la reunión, ambas partieron hacia Washington con el fin continuar sus gestiones en el Congreso de EEUU para que no se le otorgue la ciudadanía a su nieto.
En Washington, el presidente del Comité Nacional del Partido Republicano, Jim Nicholson, dijo hoy que el Congreso debería "escuchar las impresiones de la hermana O'Laughlin y conceder la ciudadanía estadounidense a Elián".
"La hermana O'Laughlin vio, de primera mano, la brutal intimidación que (Fidel) Castro ejerce sobre las abuelas de Elián, que tan profundamente la afectó y que hizo público un giro de 180 grados", aseguró Nicholson.
Elían, de 6 años, es uno de los tres supervivientes de un naufragio en el que murió su madre, su padrastro y otros nueve inmigrantes cubanos, y desde que fue rescatado, el pasado 25 de noviembre, se encuentra bajo el cuidado de unos tíos abuelos en Miami.