Quito.- El presidente ecuatoriano Gustavo Noboa
estudia un veto parcial al proyecto de ley de dolarización que él
mismo envió al Congreso, anunció hoy el secretario de administración,
Marcelo Santos, luego que el FMI objetó algunos puntos del plan.
Santos indicó que Noboa analiza la posibilidad de vetar algunos
puntos de la ley, y agregó que "el congreso tiene que colaborar con
este proceso", en momentos en que las autoridades buscan iniciar
conversaciones con el Fondo Monetario Internacional (FMI).
El veto parcial o total se aplicaría a algunos puntos del
proyecto, en especial los referidos a la reestructuración de pasivos,
tasas de interés y devolución de los depósitos en los bancos
intervenidos por la estatal Agencia de Garantía de Depósitos (AGD).
El FMI cuestionó en días pasados algunos aspectos del proyecto
de Noboa, al señalar que los bancos amparados por la AGD necesitarían
al menos tres años para recapitalizarse, lo que sería una condición
necesaria para devolver los fondos a los ahorradores.
De acuerdo con las observaciones del FMI, la reestructuración de
pasivos no debe ser a diez años, pues las entidades financieras
perderían liquidez, y las tasas de interés no deben fijarse por ley,
como pretende el proyecto, sino por mecanismos de mercado.
El gobierno de Noboa privilegia un acuerdo con el FMI, con el
que las conversaciones estaban suspendidas desde hace más de un mes,
a raíz de que el ahora depuesto gobernante Jamil Mahuad dispuso la
dolarización de la economía ecuatoriana.
Las autoridades consideran prioritaria la negociación con el FMI
tras la reciente visita a Ecuador de una comisión estadounidense
encabezada por el secretario adjunto para asuntos latinoamericanos,
Peter Romero.
Romero recomendó el lunes que Ecuador debe favorecer un acuerdo
con el FMI, para que pueda concretarse un crédito por 900 millones de
dólares, y se desbloqueen las relaciones de Ecuador con sus
acreedores.
El gobierno de Noboa tiene diez días para promulgar el veto
parcial o total a la ley, después de que esta sea aprobada por el
congreso nacional en los próximos días.
Las disposiciones propuestas por Noboa han tenido el respaldo de
una mayoría de partidos de centro derecha, y son rechazadas por las
organizaciones sociales que participaron en la insurrección del
pasado 21 de enero, que culminó con la caída de Mahuad.