Invariablemente Beijing forma parte del itinerario de cualquier visitante, y la Gran Muralla y el esplendor de la Ciudad Imperial no pueden dejar de verse. La mayoría de los viajeros se dirige a los grandes atractivos turísticos del Valle del Río Amarillo, cuna de la civilización china, donde los restos históricos aparecen salpicados en un paisaje único de terrazas. Los nombres míticos y sonoros evocan miles de fantasías: la multicultural Dongbei (Manchuria), Xi'an y su Ejército de Terracota, Qufu (lugar de nacimiento de Confucio), Yangzi (el río más largo de Asia), la gran ciudad portuaria de Shanghai (durante años la puerta principal hacia el mundo exterior), sin olvidar Hong Kong y Macao, devueltas a China tras siglos de dominio colonial, el interior de Mongolia, la antigua Ruta de la Seda, que sale por el oeste de Xi'an y cruza toda China hasta atravesar sus fronteras occidentales, y el enigmático Tíbet, que aún suena como la más exótica de todas las posibilidades de viaje.
La guía ofrece una completa y variada selección de alojamientos, restaurantes y locales de todo tipo; asimismo, presenta más de 140 mapas y planos y un pliego a todo color con mapas y fotografías de los parajes más bellos del país.
