El jefe del departamento de protección de reliquias de un antiguo palacio imperial chino fue sentenciado a muerte por robar objetos que debía vigilar, informó la agencia de noticias Xinhua.
Li Haitao fue declarado culpable del robo 259 reliquias de los Ocho Templos Exteriores, parte del Centro de Montaña Chengde, un sitio del Patrimonio Mundial en la provincia central de Hebei. Li reemplazó las piezas originales con otras falsas.
Los robos se produjeron entre 1992 y 2002 cuando Li era jefe del departamento de Protección de Reliquias Culturales.
"Li se llevó a sus bolsillos más de 3,2 millones de yuanes (385.500 dólares) y 72.000 dólares al vender 152 piezas de las reliquias culturales que se había robado", informó Xinhua.
La policía había incautado más de 100 reliquias de su colección privada, agregó la agencia.
El Tribunal Popular Intermedio de la ciudad de Chengde también sentenció a cuatro cómplices de Li a períodos de prisión de dos a cinco años y los multó con 10.000 yuanes (1.200 dólares) y 100.000 yuanes (12.000 dólares).
El amplio centro de Chengde, de 300 años de antigüedad, una gran atracción turística a 150 kilómetros al noreste de Pekín, funcionó como el palacio imperial temporario de los emperadores Kangxi y Qianlong de la Dinastía Qing (1644-1911).
Fue declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO (Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura) en 1994, añadió Xinhua.
