La escritora mexicana Verónica Martínez Lira (1968) ganó el Premio Nacional Juan Rulfo para Primera Novela 2004, por "La Morada del Combate", se informó la víspera aquí.
El jurado calificador que dio el triunfo a Martínez Lira estuvo integrado por Beatriz Espejo, Ignacio Padilla y Héctor Perea, quienes descubrieron las aptitudes de la novela.
Entre las aptitudes de este texto destaca el notable equilibrio entre sus propuestas estructurales, su depurado estilo y lúdico tratamiento del tema de la lectura en el mundo de hoy.
Además se decidió que se le otorgaran menciones honoríficas a Luis Felipe Hernández y Carlos Oliva Mendoza, por sus respectivos libros "Derrumbe" y "El Pudor de la Muerte".
En esta metrópoli y luego de conocer el fallo, el director general del Instituto Nacional de Bellas Artes, Saúl Juárez, destacó que éste es el inicio de una voz original en el universo literario mexicano, debido a que dicho galardón ha sido el termómetro de las principales preocupaciones creativas, estéticas, filosóficas e ideológicas de sus ganadores.
Juárez señaló que el Premio creado en 1980 ha galardonado novelas de ciencia ficción, testimonio político o de discursos intimistas, pero en todos ellos "el lenguaje es el tema principal".
Este año, dijo, no fue la excepción, porque la autora nos hace reflexionar sobre el acto de escribir.
"Verónica Martínez Lira consigue en su novela hacer de la experiencia formal su principal tema, es una novela compleja, pero al mismo tiempo escrita con economía de lenguaje y serenidad, señaló.
Previo a la ceremonia en que se dio a conocer el nombre de la autora de la novela triunfadora, realizada en el Museo de Arte, de la ciudad de Tlaxcala, Martínez Lira comentó que "La Morada del Combate" es la lucha que libra contra la avaricia una mujer escritora que, como el italiano Dante Alighieri, se encuentra a la mitad de su vida.
"Durante meses viví atormentada con la idea, pensaba que en el amor no podía caber la avaricia, pero pronto me di cuenta que en la avaricia sí podía caber el miedo de no poseer el amor", explicó.
Señaló que al principio, su novela iba a ser un libro epistolar integrado con las cartas que escribía a sus amigos, mientras estaba enferma.
"En una de esas ocasiones busqué un diccionario de sinónimos y le puse nombre a cada una de las cartas, por eso "La Morada del Combate" fue escrita sin saber qué representaría".
Continúa
"La Morada del Combate", explicó su autora, tiene tintes
caballerescos y mitológicos, acompañados de frases cortas, que
obedecen a una idea.
"Traté de escribirlas con un estilo poético y depurado, quizá
por eso el jurado calificador pensó que se trató de una obra muy
valiente", manifestó.
Martínez Lira estudió dramaturgia en el Núcleo de Estudios
Teatrales y la Escuela de Escritores de Sogem, entre otros
organismos.
Fue alumna del taller de Hugo Arguelles. Entre poesía, relatos,
cuentos y obras literarias ha escrito los libros "El perro de los
huevos de oro", "La noche del niño azul", "La tierra deseada del
sol", y "Libros, diario, diario, Libros", entre otros.
De 1980 a 2003, ese galardón se ha entregado a Severino
Salazar, Víctor Hugo Rascón Banda, Celso Santajuliana, Ignacio
Padilla e Irving Ramírez, entre 23 ganadores y sólo en 1987 fue
declarado desierto.
Dicho premio es convocado anualmente por el Instituto Nacional
de Bellas Artes y los gobiernos de los estados de Puebla y Tlaxcala y está dotado de 90 mil pesos y diploma.
