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 A 47 años de la muerte de Diego Rivera
31 de marzo de 2010 10:43

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Diego Rivera

El pintor mexicano Diego Rivera, considerado una de las figuras claves de la plástica mexicana del siglo XX y quien continúa vigente a través de su obra, murió hace 47 años, el 24 de noviembre de 1957.

Diego María Concepción Juan Nepomuceno Estanislao de la Rivera y
Barrientos Acosta y Rodríguez, su nombre completo, nació el 8 de
diciembre de 1886 en la ciudad de Guanajuato y desde muy temprana
edad comenzó a dibujar.

Estudió en la Academia de San Carlos de 1896 a 1902, donde tomó
clases con Santiago Rebull, Salomé Piña, Félix Parra, José María
Velasco y Antonio Fabrés, la cual abandonó a los 16 años de edad
debido -según sus propias palabras- a que el sistema de enseñanza de pintura sólo estaba dirigida a la reproducción fiel de los objetos.

Posteriormente, con la ayuda del promotor, pintor y vulcanólogo
Gerardo Murillo, "Dr. Atl", realizó sus primera exposición individual en 1907 y ganó una beca para estudiar en Europa.

Años más tarde se trasladó a España becado por el gobierno
veracruzano y de ahí viajó a distintas partes de Europa (Francia,
Bélgica, Holanda y Gran Bretaña), lo que le permitió entrar en
contacto con obras del Renacimiento, cubismo y el vanguardismo.

Su obra de esa época muestra el estudio y análisis del cézannismo, fauvismo y neoimpresionismo, además de que experimentó con el óleo, pastel, acuarela, fresco, encáustica y temple sobre tela, cartón, papel y corcho prensado.

En México su primer mural fue "La creación" (1922), destinado al
anfiteatro Simón Bolívar de la Escuela Nacional Preparatoria. Ese
mismo año, el pintor fue uno de los organizadores de la Unión de
Trabajadores Técnicos y Plasticos.

A principios de la década de 1930, el muralista viajó a Estados
Unidos, donde pintó murales en San Francisco, Detroit y Nueva York. su fresco "Hombre en la encrucijada" recibió numerosas críticas por la semejanza de los rasgos de una de sus figuras con Lenin.

Rivera siempre se declaró ateo y un luchador social a favor e
los débiles, por lo que en el fresco de Nueva York aparece un técnico controlador de la naturaleza y a la sociedad dividida en dos mundos: el socialista y el capitalista.

Su más ambicioso y gigantesco proyecto fue un mural épico sobre
la historia de México para el Palacio Nacional, el cual quedó
inconcluso debido a su muerte.

Continúa


Desde finales de la década de 1930 se dedicó a la pintura
paisjística y de retratos. Desarrolló en sus últimas pinturas un
estilo indigenista y social de gran atractivo popular.

La primer compañera y amante reconocida de Diego Rivera fue la
artista emigrante rusa Angelina Belloff, con quien procreó un hijo que murió poco después. Tiempo más tarde nació su primera hija, Marika, producto de los amoríos que tuvo con la pintora rusa, Marievna Vorobiev-Stebelsca.

La segunda esposa de Diego fue Guadalupe Marín, modelo de sus
retratos y con quien se casó en la iglesia de San Miguel de la ciudad de Guadalajara. De esta relación nacieron dos niñas: Guadalupe y Ruth.

Asimismo, otra de las musas de Diego fue Tina Moddotti, quien
aparece en murales como "La tierra dormida", "Germinación" y "Los
frutos de la tierra", entre otros, con quien mantuvo una relación
amorosa que perduró hasta 1927.

El 21 de agosto de 1929 se casó con Frida Kahlo, 24 años menor
que él. Su relación fue muy abierta y extraña, pues ambos se
autorizaron a tener relaciones sexuales fuera del matrimonio. En 1940 se divorciaron, pero se volvieron a casar después de un año, y esta vez la relación perduró hasta la muerte de ella, en 1954.

Para el 29 de julio de 1955, casi un año después de la muerte de
Frida Kahlo, Diego contrajo matrimonio por cuarta vez, con Emma
Hurtado, quien era mucho más joven que él y amiga suya desde hacía 10 años. Ella permaneció al lado de Diego hasta su muerte, ocurrida el 24 de noviembre de 1957.

La aportación de la obra de Diego Rivera al arte mexicano
moderno fue decisiva en murales y de caballete; fue un pintor
revolucionario que buscaba llevar el arte al gran público, a la calle y a los edificios, manejando un lenguaje preciso y directo con un estilo realista, así como pleno de contenido social.