Una mirada sobre sí mismo, sobre su acontecer y su lucha, que retrate de manera más fidedigna al héroe, pretende ser el libro "Pancho Villa. Retrato autobiográfico 1894-1914", basado en las memorias que el jefe de la División del Norte, dictó a su asistente Manuel Bauche Alcalde.
De la autoría de Rosa Helia y Guadalupe Villa, el volumen, presentado en la XXVI Feria Internacional del Libro del Palacio de Minería (FILPM), busca acabar con la leyenda negra que circunscribe la historia de Pancho Villa, en la que se le pinta como un ser desalmado, violento y sanguinario.
Para Rosa Helia Villa, ello sólo era posible a partir de los documentos, los datos históricos, las notas periodísticas que con el paso del tiempo han ido forjando al verdadero "Centauro del Norte".
En ese contexto, comentaron las autoras, el texto editado por Taurus es fundamental porque relata la vida y el pensamiento de este líder revolucionario y porque incluye versión facsimilar de los cinco cuadernos que el general Villa le dictó a su asistente.
Según la también investigadora de la UNAM, la principal aportación de este texto, es que muestra a Francisco Villa como un hombre sincero, con un corazón enorme, un poco ingenuo que fue comparado con Napoleón por el magnetismo que poseía.
Sin olvidar su pensamiento social, su amor por los niños y su interés por hacer la justicia social para el pueblo de México.
En el auditorio "Bernardo Quintana" de la antigua escuela de Ingeniería, Rosa Helia recordó que su presencia fuerte y luminosa es innegable, pues se trata de un héroe mítico y legendario, cuya huella
llega hasta la época actual y que lo confirma como un hombre generoso, que dejó su vida en la búsqueda de un ideal inalcanzable.
Destacó que a pesar de que por mucho tiempo fue uno de los líderes revolucionarios más olvidados o escondidos del México de principios del siglo XIX, Francisco Villa es un hombre cuyos ideales se conocen; es uno de los revolucionarios más estudiados y nunca se le ha quitado la visión de persistencia y fuerza que tuvo.
"Creo que lo más importante de este texto biográfico es que el propio Pancho Villa habla de sus orígenes, de cómo se hizo a sí mismo, cómo fue que la pobreza extrema en la que vivió no le impidió ascender en la escala social y cómo es que pasó a ser un perseguido de la justicia, un bandolero", señaló Rosa Helia Villa.
La nieta del "Centauro del Norte" agregó que el libro muestra que Villa pasó de ser el forajido que siempre se dijo a un gran líder revolucionario, y pasó de ser un líder local al máximo dirigente del ejército de la División del Norte.
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"Sobre la vida y acciones de Villa se tendió una cortina de humo, se le encerró en un clóset, contrario a lo que les pasó a otros dirigentes, a Villa se le sacó casi de los libros, del conocimiento de los jóvenes, para dejarlo sólo como un bandolero, asesino, que no se tentaba el alma, eso sí muy querendón", abundó Rosa Helia.
Guadalupe Villa consideró por su parte que la lección más grande que puede dar Francisco Villa con este libro, que son sus memorias dictadas a su asistente en plena campaña revolucionaria, es la permanencia de los ideales, de la lucha armada en busca de la justicia para toda una nación.
En ese panorama aparece su libro "Pacho Villa. Retrato autobiográfico 1894-1914", a fin de que la figura de su abuelo sea conocida en su justa dimensión, para que pese igual que la de otros líderes revolucionarios como Emiliano Zapata o Venustiano Carranza.
Ambas autoras recordaron que fue hasta hace unas cuatro décadas cuando comenzó a cambiar la visión que sobre Villa se tenía en México, iniciaron investigaciones, se recabaron datos y el interés por hablar de su vida, de su lucha y de su pensamiento político.
El libro, con prólogo del rector de la UNAM, Juan Ramón de la Fuente, incluye versiones facsimilares de sus cinco cuadernos de memorias; incluye estudios introductorios de Guadalupe y Rosa Helia Villa, quienes han dividido las memorias de Villa en dos partes.
Una que va de 1894 a 1910 y otra de 1910 a 1914, cuando deja sus negocios privados y se reincorpora a la lucha armada, para combatir a Pascual Orozco y después a Victoriano Huerta.
La edición, que incluye un importante archivo fotográfico inédito, es una edición nueva en el sentido de la portada en color rojo que deja ver al Centauro del Norte, de pie y en uniforme.
