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 Saldo blanco en 1a. fiesta San Fermín
31 de marzo de 2010 10:53

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Fiesta de San Fermín
 
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Pamplona.- El primer encierro de los Sanfermines 2005, que resultó sin corredores corneados, fue protagonizado por toros de la ganadería de Santiago Domecq y resultó limpio pese al peligro creado por un astado que se rezagó.

Ningún corredor resultó herido por asta en esta carrera, que duró casi tres minutos y en la que por primera vez se probó un líquido antideslizante sobre el pavimento para evitar caídas que sin embargo no impidió que en el acceso a la calle Estafeta dos de los toros resbalaran y terminaran en el suelo.

La carrera comenzó a las 08.00 hora local (06.00 GMT) cuando, una vez finalizados los tres cánticos en los que los mozos piden protección a San Fermín, la manada abandonó los corrales de Santo Domingo, donde pasaron la noche, encabezada por dos mansos y cerrada por un toro.

El contacto con los corredores, que portan un periódico como única defensa, se efectuó de forma limpia aunque poco después el toro negro que cerraba manada derrotó en varias ocasiones hacia su izquierda sin llegar a alcanzar a ninguno de los mozos.

El grupo se fue estirando conforme enfilaba hacia la plaza del Ayuntamiento de la norteña Pamplona, a donde llegó con dos toros negros en cabeza que guiaron a sus hermanos a lo largo de la calle Mercaderes hasta llegar a la curva de acceso a la de Estafeta, donde resbalaron y cayeron al suelo.

El cuerno de uno de ellos quedó enganchado en el vallado y retuvo algunos segundos al animal hasta que un corredor consiguió liberarlo, aunque con el asta fracturada. Este incidente rompió la manada ya que el resto de los "domecq" continuó con su carrera por la calle Estafeta, tirados por un manso y propiciando bonitas carreras a los mozos que se dieron cita en esta zona.

Mientras este grupo enfilaba la calle donde se ubica Teléfonica y el callejón de acceso a la plaza de toros, donde algún corredor tocó el lomo de los animales pese a su prohibición por el riesgo que conlleva, el morlaco rezagado seguía la estela de sus hermanos bien guiado por los mozos y sin hacer caso de ellos.

En Telefónica sin embargo volvió a caerse aunque en esta ocasión se levantó con rapidez para acceder al coso, donde, con el cuerno visiblemente dañado, fue conducido por los dobladores hasta chiqueros. Los Sanfermines congregan cada año a miles de turistas en Pamplona, una ciudad que durante nueve días se viste de blanco y rojo para celebrar las fiestas españolas más universales.

EFE

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