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 Breve repaso sobre escultura mexicana
26 de marzo de 2010 13:05

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Gortazar

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Elvia Chaparro

Un movimiento universalista llamado El arte nuevo nació en México, basándose en corrientes espirituales y filosóficas. Los caudillos que iban contra “la escuela”, fueron, Mérida y Tamayo, ejemplos para las nuevas generaciones de artistas, seguidos por otros tres más jóvenes: Pedro Coronel, Juan Soriano y Gunther Gerzso.


En 1940 se realizó la importante Exposición Internacional del Surrealismo en la Galería de Arte Mexicano de Inés Amor, en la que participaron artistas internacionales de la talla de Arp, Klee, Picasso, Dalí, Miró, Ernst, Magritte, etc. Y artistas como Diego Rivera, Manuel Rodríguez Lozano, Roberto Montenegro, Carlos Mérida, Guillermo Meza e incluso el gran fotógrafo Manuel Alvarez Bravo. Dejando una huella importante este grupo de surrealistas que ofreció un cambio definitivo en el desarrollo de la plástica mexicana.

Algunos de los nuevos valores que surgieron fueron Francisco Toledo y Rodolfo Nieto, 1937; Brian Niessen (1939), Von Gunten Coen, García Ponce, Rafael Coronel, Friedeberg y Esqueda (1943).
En el campo de visuales estridentistas estuvieron artistas como Germán Cueto, Fermín Revueltas y Alva de la Canal. Pero este moviemiento tan libre fue prontamente aplastado por un arte revolucionario.

Rafael Coronel, es otro artista difícil de catalogar, su obra esta alejada de cualquier moda. Su pintura sórdida, penetrante, parece la de un pintor antiguo que ha pasado por el tiempo.

La obra de su hermano mayor, Pedro Coronel, premiado en la Bienal Interamericana de 1960, parte de formas tamayescas y llegó a orígenes picassianos, para encontrar una gran virilidad plástica. En sus largas estancias en Europa, su estilo ha pasado por varias etapas, pero siempre ha conservado siempre un amor por la textura, el color y una agresividad que tensiona las formas y el fondo.

De estos grupos que se les ha mencionado, un grupo de 8 artistas tuvo la oportunidad de figurar, no sólo aquí, sino fuera del país, esos artistas fueron Alberto Girnella, Luis Nishizawa, Vicente Rojo, Enrique Echeverría, Lilia Carrillo, Waldemar Sjolnder, Manuel Felgueréz y Vlady.

En el nuevo panorama artístico comienzan a destacar artistas como Arnaldo Coen, Muñoz Medina, Francisco Izaca, Raúl Herrera, Aceves Navarro, Rodolfo Nieto, y la generación de 1965 de la Escuela Nacional de Artes Plásticas.

De todos el que más sobresalió fue Francisco Toledo, ya que alcanzó dar una expresión interiorizada buscada por algunos surrealistas, sus pinturas conjugan erotismo y diablura.

El artista siuzo, Roger von Guntes, lo contrario a Toledo, maneja un color apagado, crea farsas, alegrías bucólicas, evoca el mundo infantil a los adultos.

La pintura geométrica-abstracta de México comenzó con indesiciones, hasta que cuajaron la abstracción y dio artistas como Carlos Mérida.

La escultura en México nunca había llegado a someterse tan docilmente frente al dogma político y nacionalista como la pintura. El griterío de los pintores los había aplastado. Entre el grupo de escultores que, a través de esfuerzos individuales, ha llegado a una concentración y estilización renovadora, destacaron Zúñiga, Geles Cabrera, entre otros.

La obra de Geles Cabrera es una muestra de las corrientes internacionales que se daban. A pesar de que lo suyo era un arte sensitivo e íntimo, la artistas demostró una monumentalidad ornamental más original.

Así como la obra de Carlos Mérida representó por varios años en la pintura el fenómeno de un caso asilado de elevada dimensión artística, lo que sucedió con German Cueto. La formación de este artista fue parisiense y su obra se parecía a la de Julio González y Gargallo. Cueto fue invitado a colaborar con una obra monumental en la Olimpiada “México 68”.