Béla Bartók cambió esquemas musicales
Foto: BBC Mundo
El compositor húngaro Béla Bartók, figura importante que ha dado la música de su país, así como pilar de la composición contemporánea y creador de las "Ocho danzas Rumanas de Hungría", nació el 25 de marzo de 1881.
Bartók sigue siendo objeto de grandes reconocimientos, como el tercero que le ha rendido la Orquesta y Coro de la Comunidad de Madrid (Orcam), a finales de febrero de 2008.
La finalidad de esta organización es acercar al público a la trayectoria de un gran compositor, Béla Bartók, figura indispensable para entender la música contemporánea.
Hijo de un maestro de la Escuela de Agricultura de Nagyszenmiklós, los siete primeros años de vida del futuro músico transcurrieron en esta pequeña localidad, hoy perteneciente a Rumania.
Fallecido su padre, en 1888, su infancia se desarrolló en las diversas poblaciones húngaras a las que su madre, institutriz, era destinada.
Más tarde estudió en Presburgo y en Budapest, donde enseñó piano en la Real Academia de Música y trabajó en la Academia de Ciencias.
Aunque los primeros pasos de Bartók en el mundo de la música se decantaron hacia la interpretación pianística (presentándose en 1905 en el prestigioso Concurso Rubinstein de Piano, en el que fue superado por Wilhelm Backhaus), pronto sus intereses se inclinaron hacia la composición musical.
De trascendental importancia fue el descubrimiento del folclor húngaro, rumano, turco y árabe, mismo que Bartók estudió de manera apasionada en pueblos y aldeas, con ayuda de un rudimentario fonógrafo y papel pautado.
Dicha influencia folclórica en su propia labor creadora sería determinante, hasta convertirse en la principal característica de su estilo, que le permitiría desvincularse de la profunda deuda con la tradición romántica que se apreciaba en sus primeras composiciones.
Páginas como las de la única ópera escrita por el músico, "El castillo de Barba Azul", así como de los ballets "El príncipe de madera" y "El mandarín maravilloso", el "Concierto para piano No. 1" y el "Allegro bárbaro para piano" hicieron de él un autor conocido dentro y fuera de su patria. Sigue Cambió Béla Bartók. dos. patria.
Compuso varias piezas didácticas para piano, entre las que se encuentra "Mikrokosmos Sz 107", que contiene 150 piezas de dificultad progresiva; lo mismo ocurre con sus "Seis cuartetos para cuerda", considerados de los más importantes desde los de Ludwig van Beethoven.
Algunas de sus obras más destacadas son "Música para cuerda, percusión y celesta Sz 106", "Concierto para orquesta", "Concierto para violín y orquesta No. 2 Sz 119", "Música para dos pianos y percusión" y su "Concierto para viola".
A pesar del escándalo que suscitaron algunas de sus creaciones, por lo atrevido de su lenguaje armónico, rítmico y tímbrico, Bartók consiguió dar clases de piano en la Academia de Música de Budapest en 1907, para convertirse en director adjunto de esta misma institución en 1919.
En 1934 abandonó los cargos docentes para proseguir su investigación en la musicología popular, mientras ofrecía recitales como pianista por toda Europa. El estallido de la Segunda Guerra Mundial (1939-45) le obligó, como a tantos otros de sus colegas, a buscar refugio en Estados Unidos, para trabajar en la Universidad de Columbia y enseñar música en la ciudad de Nueva York.
En sus últimos años de vida, Bartók sufrió serias dificultades económicas, agravadas por su precario estado de salud, lo que lo llevó a la muerte, ocurrida el 26 de septiembre de 1945.
Creador de 12 volúmenes con dos mil 700 partituras de origen magiar, Bartók dejó inacabadas algunas composiciones, como el "Concierto para piano No. 3" y el "Concierto para viola", ambas culminadas por su discípulo Tibor Serly.
- Notimex - Todos los derechos reservados. Está prohibido todo tipo de reproducción sin autorización.





Ver agora
»
Ver agora
»