Fonoteca Nacional exhibe aparatos de reproducción musical
Foto: Getty Images
Coidad de México (México). Una caja de madera con una manivela a su costado, coronada por un enorme cono plateado en forma de trompeta, da la bienvenida a los visitantes de la exposición El sonido fijado a través del tiempo, en la Fonoteca Nacional. Se trata de un gramófono de 1909, uno de los objetos más antiguos en la historia de la preservación del sonido.
En esta muestra que permanece en la Galería René Villanueva están reunidos objetos de coleccionistas particulares que presenciaron la evolución tecnológica, atestiguaron la relación de aquélla con el sonido y guardaron para la posteridad algunas piezas que se volvieron emblemas de ciertas épocas.
A un costado de aquel ostentoso gramófono para discos de laca, hay otro aparato más pequeño: un fonógrafo para cilindros de cera esmaltado en negro y elaborado en la casa Edison-Home en 1906. Un bote de cartón, que en su momento sirvió de estuche para un cilindro grabado, está colocado como demostración de ese tiempo que no volverá.
Estos fueron los primeros aparatos que reprodujeron sonidos previamente grabados. Láminas de estaño, cilindros de cera, carretes con hilo de acero magnetizado, cintas magnéticas, discos de laca, cemento, asfalto, polvo de hueso, madera cubierta de cera y polivinilcloruro sirvieron en distintos momentos para ese propósito.
Existen en la muestra otras piezas intrigantes por su exotismo y complejidad, como un grabador de alambre de acero con tocadiscos de 1949 y un tocadiscos portátil con un estuche en forma de maletín para tocar a velocidades de 16, 33, 45 y 78 revoluciones por minuto.
Marcas como Electromatic, Pentron Corp, Garrard, Crescent, Telefunken, y otras más, designan con sus emblemas los dispositivos que el siglo XX vio nacer y morir. Un ejemplar de aquellas consolas integradas a un mueble grande como una credenza, se ubica discretamente entre otros dispositivos.
En la historia de la radiodifusión la televisión y el cine, algunos aparatos fueron mensajeros de las aceleradas innovaciones tecnológicas. Como ejemplo están una grabadora portátil de cinta magnética para cine de 1962 y otro magnetófono con su enorme micrófono de 1967.
Otros aparatos con una vida breve fueron los cartuchos magnéticos de los años 70, antecesores de los casetes y los reproductores portátiles mejor conocidos como walkman, que proliferaron una década después.
De otras modernidades recientes, se muestran como piezas de museo un grabador de cinta de audio digital DAT de 1994 y otro reproductor de disco magneto-óptico de 1997, empleado en aquellos años por Televisa Radio.
Antes del gramófono, escuchar música era un hecho social. Con el tiempo, esta actividad se tornó privada. El aparato más reciente en la exhibición es uno de los primeros iPod de Apple, que permiten almacenar horas música en estuches más pequeños que un empaque de dulces.
El sonido fijado a través del tiempo muestra a los visitantes el valor emocional que tuvieron muchos aparatos para reproducir sonido y permite visualizar lo que vendrá en el futuro. La exposición está abierta de lunes a viernes de 10:00 a 19:00 horas en la Fonoteca Nacional.





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