Por: Virginia Bautista
Fuente: Reforma | 21:18 Hrs
DISTRITO FEDERAL.- La figura de Bertha Cuevas sentada sobre una roca, observando las estrellas en su casa de playa, que inspiró una escultura de mediano formato del pintor José Luis Cuevas, su esposo, ahora es una pieza monumental que contempla el firmamento a través de los edificios y los árboles de jacaranda que rodean la Plaza Necaxa.
La obra de bronce de seis metros de altura, la segunda más grande que realiza el artista plástico --la primera fue "La Giganta"-- se yergue majestuosa entre el crucero que forman las calles Río Pánuco y Río Sena, en la Colonia Cuauhtémoc, espacio que ha sido "recuperado como lugar para estar" por el Gobierno capitalino.
Figura mirando al infinito, esculpida el año pasado para la muestra "Libertad en bronce", es el nombre de la pieza que se inaugurará el próximo domingo 26 de noviembre –informó este miércoles Alejandro Aura, Director del Instituto de Cultura de la Ciudad de México--, junto con la plaza de 60 metros de diámetro que fue adoquinada y remodelada según el diseño de De Iturbe Arquitectos.
Cuevas comentó que esta pieza le gustaba mucho a su esposa Bertha, fallecida el pasado mes de mayo, y que por esta razón quiso hacerla de gran tamaño para rendirle un homenaje a quien fuera su compañera durante 40 años.
"Cuevas le hace un tributo a su esposa y la ciudad a él", explicó Alejandro Aura.
"Lo importante del proyecto es que se unen dos cosas: se readapta un espacio que antes era peligroso para los peatones, ya que el índice de accidentes era alto, y se ofrece un lugar digno a una obra de arte", añadió.
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