Todos soñamos alguna vez con el viaje perfecto, que el sitio al que viajamos sea como lo imaginamos, que nos alcance el dinero, conocer nuevas personas y si tenemos suerte hasta enamorarnos. Pero pocas veces pensamos en nuestra salud y los riesgos que corremos al visitar un lugar extraño.
El prevenir una enfermedad o lesión es una parte importante para que tu viaje sea relajante y divertido. Algunos destinos turísticos poseen ambientes muy diferentes a los del área en donde vives, mientras algunos son muy cálidos, otros suelen ser demasiado húmedos; por eso es importante tomar ciertas precauciones a la hora de empacar tus maletas.
Lo mejor para que tu viaje sea un éxito es preparar un itinerario completo, enumerando cada destino, la duración de tu estancia y los tipos de actividades que pretendes realizar.
Contacta a tu agente de viajes para obtener información de salud local, incluyendo las precauciones para alimentos y bebidas, información relacionada con los insectos y otros animales peligrosos y la disponibilidad de servicios médicos en la zona.
También es importante que localices a tu compañía de seguro para determinar qué cobertura proporciona tu póliza en caso de viajar al extranjero.
Visitar a tu médico y actualizar tu registro de vacunas no te vendría nada mal. Recuerda que este procedimiento se debe realizar por lo menos 4 semanas antes de tu viaje. Si descubres que te falta alguna vacuna pídele a tu médico que te la aplique.
Asegúrate de tener suficientes medicamentos que necesiten de receta médica para que te duren durante todo el viaje. Lleva contigo recetas de medicamentos extra, incluso productos para el cuidado de tus ojos y un botiquín de primeros auxilios para emergencias de poca importancia que podrían surgir.
Consejos saludables
Evita ingerir alimentos procedentes de los vendedores ambulantes, aunque parezcan muy apetitosos después podrían causarte alguna infección estomacal.
Consume alimentos que todavía estén bien calientes y bien cocinados, ya que estos normalmente son los más seguros.
Piensa dos veces antes de comer productos lácteos no pasteurizados y mariscos crudos o sin cocinar.
Bebe agua o bebidas gaseosas embotelladas comercialmente.
Evita consumir hielo.
Si viajas a un país con un riesgo elevado de malaria, pide a tu médico una receta para la medicina preventiva de esta enfermedad. Deberás tomarla antes de salir, durante el viaje y cuatro semanas después de tu regreso.
Si visitas lugares tropicales, protégete con repelentes para insectos y ropa especial para evitar picaduras.
Tal vez suene un poco pesimista eso de llenar tu maleta de medicinas y recetas, pero al final de viaje comprobarás que más vale un poco de carga extra, que sufrir de malestares o accidentes en un lugar desconocido y sin la protección necesaria.
