Tengo un amigo que dice que el mundo moderno, tal como lo conocemos, fue inventado en esta isla.
Ante ese razonamiento, siempre sale alguien que le recuerda que Estados Unidos es responsable de muchas de las invenciones que hacen nuestra vida más fácil.
Y mi amigo invariablemente responde: "Estados Unidos también es un invento de los ingleses".
Y la verdad no sé si el turismo o -como lo llamaba el poeta venezolano Aquiles Nazoa- "el arte de viajar por kilos", fue inventado en este lugar.
Pero parece un asunto de lógica elemental que, si desde aquí uno tarda lo mismo en llegar a Los Ángeles que a Pekín, los habitantes de esta isla aprovechen esa ventaja geográfica.
No nos olvidemos de que según la fantasía verniana, de aquí salió un señor muy excéntrico -tanto, que se dio el lujo de gastarse diez mil libras de las de aquel tiempo en 80 días- a darle la vuelta al mundo.
Tal vez sea por eso que en Londres siempre hay alguien que se va.
En su estado natural
Se me ocurre que el estado natural del londinense -entendiendo por londinense todos los que vivimos en esta ciudad- es el viaje.
Viajamos los que no tenemos aquí ni nuestra familia, ni nuestra cultura, ni nuestras raíces. Viajan los que llegaron a esta ciudad desde otros lugares de Gran Bretaña.
Viajan los que nacieron y se criaron aquí porque pueden, porque es barato, porque es fácil.
En casi todas las calles, a todas las horas y en todas las circunstancias, en Londres siempre vemos a alguien que va arrastrando una maleta.
Tal vez también las maletas con rueditas que tanto abundan en esta ciudad sean un invento inglés.
He visto maletas con sus viajeros en lugares esperables, como las estaciones de tren. Pero también en sitios insólitos como atravesando Hyde Park en diagonal.
¿Hasta cuándo te quedas?
Lo cierto es que en Londres siempre hay alguien que se va. Yo mismo llegué a esta ciudad hace dos meses, después de mis asignaciones como corresponsal en Colombia y en Argentina.
Estuve ausente tres años, pero nadie me pregunta cómo me fue en ese tiempo. La pregunta que me han hecho todos los que me ven por primera vez después de mi regreso es: "¿hasta cuándo te quedas?".
Será que saben que de Londres todos nos vamos a ir alguna vez. Tal vez para regresar, tal vez no.
Con la colaboración de:

