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 Cuidado con el Síndrome de Clase Turista
10 de abril de 2007 11:01

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Mujer en interior de vión

Evita las posiciones incómodas para dormir
Foto: AP

Al abordar un vuelo que dura muchas horas es posible que la primera preocupación sea cómo controlar el aburrimiento, ignorando las verdaderas dificultades que pueden presentarse en nuestros cuerpos al permanecer en una misma posición por largo períodos de tiempo. Estas molestias podrían ser desde simple cansancio, calambres o una torcedura de cuello.

A estos padecimientos se suma el llamado Síndrome de la Clase Turista que consiste en una formación de coágulos de sangre en las extremidades inferiores, mejor conocida como trombosis venosa profunda. Ésta se presenta como consecuencia de la inmovilidad a la que obliga el reducido espacio que existe entre los asientos del avión.

La trombosis venosa profunda (TVP) es la formación de coágulos o trombos en la vena femoral profunda, situada en las extremidades inferiores. Una de las causas que explica la aparición de estos trombos es la circulación sanguínea más lenta y dificultosa en esta zona del cuerpo, ya que los pasajeros pueden pasar muchas horas sin mover las piernas, con lo que la relajación de los músculos hace más lenta la circulación y la formación de coágulos tiene más posibilidades de producirse.

PERO NO A TODOS LES SUCEDE

Quienes padecen problemas circulatorios, como las varices, aquellos que hayan sufrido trombosis anteriores, o insuficiencia cardiaca, constituyen la población con mayor riesgo de pasar por este tipo de molestias.

En cualquier caso, los pasajeros que permanecen en un espacio reducido durante un intervalo largo de tiempo como consecuencia de un viaje en avión pueden disminuir la posibilidad de trombosis venosa de forma sencilla. Basta con dar un pequeño paseo cada dos horas o realizar sencillos ejercicios en las zonas más espaciosas del avión, como ponerse en cuclillas.

También se pueden contraer de vez en cuando los músculos de las piernas mientras se permanece sentado, ya que de este modo se facilita la circulación venosa profunda.

Así mismo es aconsejable beber con regularidad pequeñas cantidades de agua con el fin de evitar la deshidratación, ya que la falta de agua espesa la sangre.

Si tras la realización de un trayecto prolongado se observa una hinchazón persistente y no habitual en las piernas, los especialistas recomiendan acudir de inmediato a un centro hospitalario donde se administrará un tratamiento anticoagulante para disolver el trombo.

  • Levántate del asiento cada hora y de varias vueltas por el pasillo

  • Toma suficiente agua para evitar la deshidratación

  • Mueve las piernas cada cierto tiempo, realizando contracciones que faciliten la circulación.

  • No adoptes una posición forzada ni cruces las piernas si vas a dormir

  • Lleva ropa holgada, afloja el cinturón y los cordones de los zapatos y utiliza medias y calcetines elásticos

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