El observador permanente del Vaticano ante la Organización Mundial de Turismo (OMT), el arzobispo Piero Monni, ha afirmado que el turismo y la guerra son incompatibles y ha expresado su preocupación ante la amenaza que representa para ese sector la inestabilidad internacional.
"El turismo y la guerra son como el agua y el fuego, incompatibles. Desde hace un par de decenios la inestabilidad del escenario internacional es una amenaza para la movilidad en general y para el turismo en particular", manifestó en el discurso que ha pronunciado en la reunión que la OMT celebra en Salvador de Bahía (Brasil), hecho público hoy por el Vaticano.
Monni señaló que el turismo ha favorecido el proceso de globalización y ha contribuido a la promoción de la paz entre los pueblos.
Por ello, prosiguió el arzobispo, en una sociedad cada vez más trasnacional y en continua expansión y movimiento, el turismo se confirma como el vehículo fundamental de acercamiento y diálogo.
El representante vaticano aseguró que promover el turismo significa trabajar para unir a los hombres en el respeto universal de los derechos y de las libertades fundamentales.
Esos valores -precisó- son pilares insustituibles para la construcción de la verdadera paz entre los pueblos.
El arzobispo Piero Monni, ha afirmado que el turismo sexual es una "plaga social", un "terrible fenómeno" que va ligado a la pederastia y que para afrontarlo es mejor "prevenir que curar o reprimir".
Monni hizo estas manifestaciones en el discurso que ha pronunciado en la reunión que la Organización Mundial del Turismo celebra en Salvador de Bahía (Brasil), hecho público hoy por el Vaticano.
"En los últimos tiempos estamos asistiendo a la expansión de este terrible fenómeno que es el turismo sexual, sin duda una verdadera plaga social. La difusión de este perverso comercio está relacionada con delitos de fondo pederasta y se trata de una verdadera forma de violencia", afirmó el arzobispo.
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El representante del Vaticano agregó que ahora más que nunca, viendo como se está expandiendo, se puede afirmar que "sería mejor prevenir que curar o reprimir".
La prevención, según Monni, hay que realizarla a través de actividades educativas y formativas.
Subrayó que hay que preguntarse cuales son las causas del aumento de la pederastia y si las motivaciones de esa difusión "están radicadas en un crónico y patológico vacío de valores de la sociedad moderna, tal vez a causa de nuevas orientaciones de contenido inmoral".
El prelado denunció el que cada vez más las "vacaciones del abuso sexual" se anuncian en medios de comunicación, en especial internet, e insistió en la necesidad de prevenir", "que significa actuar".
"No podemos permanecer mirando", afirmó Monni, que reiteró la denuncia de la Santa Sede contra esas "desviaciones" y su apoyo a las personas que sufren ese turismo, en su mayoría miembros de las capas más pobres de la sociedad.
