HEADER MARKUPS

 
 

vida y estilo » Turismo » Actualidad Turística

 Ecuador trata de revivir por volcán
11 de abril de 2007 09:28

Comentarios
 
Ecuador
Edison López

Bilbao, Ecuador.- En medio de toneladas de ceniza emanada por la creciente actividad del volcán Tungurahua, los pobladores de decenas de pueblos del centro de Ecuador tratan de reanudar sus actividades y mantener con vida sus poblaciones.

"No importa si esto es un castigo de Dios, vamos a mantenernos con vida, no sé cómo, pero lo haremos", dijo Francisco Rosero, un campesino de 30 años de edad, que junto a otra decena de habitantes de esta localidad se arriesgaron el domingo a retornar a la tierra que los vio nacer.

Bilbao está justo en donde se localiza uno de los lados por donde el volcán arroja grandes flujos de lodo y lava. El pequeño caserío de 150 personas se encuentra desolado, cubierto por toneladas de ceniza volcánica, cuando el Tungurahua, en erupción desde 1999, acrecentó su actividad.

El pequeño río que está debajo del pueblo, cuyo nombre no recuerdan sus propios habitantes, se mantiene emitiendo grandes nubes de gas y ceniza, que sigue cayendo por las laderas del volcán, situado a unos 135 kilómetros al sureste de Quito.

En tanto, en Palictahua, al otro lado del volcán, a unos 180 kilómetros de Quito, un centenar de personas enterraba a José Hidalgo, de 83 años, cuyos restos fueron encontrados por sus familiares. Protección Civil informó que cuatro personas han muerto y un millón han resultado afectados por la erupción.

En Baños la población turística más conocida de la zona, también al pie del volcán, los pobladores se mostraron confiados de que no les sucederá nada en caso de un eventual nuevo incremento de la actividad.

"Lastimosamente los turistas se han ido, pero nosotros estamos acá, sabemos que Baños no será afectada", indicó Rosa, una mujer de 26 años de edad que se mantiene vendiendo dulces en las aceras de esta ciudad, a unos 150 kilómetros al sur de Quito.

La ciudad lucía con muy poca actividad el domingo, y varios de sus restaurantes y hoteles mantenían cerradas sus puertas.