HEADER MARKUPS

 
 

vida y estilo  »  Turismo »  Gastronomía

 Yaka: camaleónica fruta tropical
27 de mayo de 2008 13:16

Comentarios
 
Yaka, camaleónica fruta tropical

Yaka, camaleónica fruta tropical
Foto: Angélica Galicia / Terra México

Angélica Galicia / Enviada

Playa los Cocos, Nayarit.- Tiene todo el aspecto de una guanábana desproporcionadamente grande. Ya desde ahí comienza su capacidad camaleónica. Verde, rugosa, aguarda en las carreteras de los estados de Nayarit y Colima al curioso que se decida a aventurarse en el laberinto de sus sabores.

Dentro de la yaka, los gajos de un alegre color amarillo anaranjado se aferran a salir. No así su aroma persistente, embriagante que muy pronto domina el ambiente.

La yaka, también conocida como el fruto del árbol del pan, no es de México, sino de Indonesia, desde donde fue llevada a Malasia y a las Islas Marquesas. Por su adaptabilidad y capacidad nutritiva se convirtió muy pronto en el alimento principal de esas tierras a tal grado, que una tradición muy antigua consiste en sembrar una yaka el día en que nace un bebé para asegurarle sustento.

Dicharachera y expresiva, la yaka encontró en las costas mexicanas el ambiente ideal para crecer. Casi como todo lo exótico en México, a la yaka se le atribuyen propiedades afrodisiacas. Sin embargo, ningún resultado científico avala esta creencia.

Lo cierto es que se han podido encontrar usos medicinales para curar y/o controlar asma, diarrea, conjuntivitis, dolor de oído, hongos bucales, tensión arterial. También es un buen neutralizador de venenos.

Probarla es una pregunta de, según dicen, tiene al menos 14 respuestas. Con los ojos cerrados, o aún sin ellos pues si apariencia no se parece a ningún otro fruto, puede uno concluir con toda certeza que lo que prueba es un mamey, una papaya, plátano, fresa, mango, melón, piña, durazno... Pero no: es la camaleónica yaka que tiene una manera distinta de llegar a cada paladar.

Pese a su nobleza, no es una fruta fácil. Su complicado entramado de sabores puede causar un caos en las papilas gustativas. Uno podría pasar un buen rato decidiendo si la adopta entre sus alimentos favoritos, o la destierra para siempre por atosigante.

Quienes la adoran, se han lanzado a la aventura de hacer aguas, mermeladas, licuados, nieves... y al parecer, han tenido deliciosos resultados. Otros más osados han desarrollado recetas más complicadas y la versátil yaka parece haberse adaptado bien a ese nuevo reto.

En tanto uno se decide si es sabrosa o no, la yaka, ya bien instalada en tierras mexicanas, cuelga de las ramas con una pesadez envidiable, como si disfrutara el sopor húmedo de la costa.

Pechuga de pollo empanizada

Ingredientes

  • 30 ml. Aceite vegetal

  • 200 gr. Pechuga de pollo deshuesada y sin piel

  • 5 gr. sal de mesa

  • 3 gr. pimienta negra en polvo

  • 1 pza. de huevo

  • 30 gr. harina de trigo

  • 20 gr. hojuelas de maíz

  • 60 gr. pan molido

  • 15 gr. queso parmesano molido

  • 10 gr. de fruta de yaca

    Método:

    1.- Deshuesar y quitar la grasa de la pechuga de pollo

    2.- Si es muy gruesa abrir la pechuga para dejar un corte del mismo grueso

    3.- Salpimentar al gusto y reservarla en refrigeración

    4.- Preparar el mise en place del empanizado

    5.- El ingrediente de cobertura es la mezcla de pan molido, hojuelas de maíz quebradas y queso parmesano.

    6.- Después del empanizado freír las pechugas a temperatura de 75°c asegurando que el centro del producto esté cocido,en caso de no ser así se debe reservar la pechuga del aceite y se debe terminar su cocción en el horno para evitar que se queme la superficie empanizada

    7.- Se muele la yaca con un poco de jugo de naranja hasta que forme una pasta ligera para acompañar la pechuga y servir caliente.

  •