Un pequeño borrego permanece con las figuras de una representación del nacimiento de Jesucristo.
Foto: EFE
Ciudad de México (México). Una representación del nacimiento de Jesucristo, con figuras humanas de tamaño natural, con especies vegetales y una veintena de animales vivos fue montada sobre 150 metros cuadrados, en la capital mexicana, donde permanecerá hasta el próximo 10 de enero, dijeron hoy los organizadores.
"Rodearse de naturaleza es una forma única y original para representar el origen de nuestra tierra y el nacimiento de nuestro salvador", dijo a Efe el presidente de la Asociación Civil Cultura y Tradiciones Belenistas de México, Mariano Rodríguez.
Creado con un presupuesto de 252.000 pesos (20.000 dólares), el nacimiento fue instalado en el interior de la plaza comercial Imán con el objetivo de preservar las tradiciones belenistas y mostrar las "diversas manifestaciones artísticas y culturales de México", aseguró Rodríguez.
La representación es llamada por sus creadores "bionacimiento" porque incluye una gran cantidad de plantas y animales vivos, como conejos, canarios, loros, peces, una iguana, un borrego y un chivo, rodeados de helechos, palmeras, cactus y alcatraces.
Este escenario, según sus organizadores, revela "el universo con todas sus maravillas y misterios".
Las figuras humanas, de tamaño natural, están hechas de porcelana y plástico y representan a la Sagrada Familia, los reyes magos y los habitantes de Belén de la época.
El "bionacimiento" está dividido en tres secciones: La creación, el paraíso, y el peregrinaje y el nacimiento de Jesús, cada una está ambientada de acuerdo a la vegetación, los colores y las especies de animales de cada una de las etapas.
Así, en la primera, la creación, se pueden escuchar sonidos de lluvia y truenos, y observar la escenificación de un volcán humeante. En la segunda hay una vegetación exuberante que rodea una cascada frente a imágenes de Adán y Eva.
En el peregrinaje se utilizaron cactus y arena naturales para ambientar un desierto. Finalmente, en el portal están el chivo y un borrego, que comen avena cerca del pesebre de Jesús.
"Involucrar plantas y animales vivos da al público experiencias mucho más reales", afirmó Mariano Rodríguez.
El "bionacimiento" estará abierto al público hasta el 10 de enero y se espera que sea visitada por unas 30.000 personas.
En México es tradicional que en muchos hogares católicos sean colocados "Nacimientos" hechos de barro o porcelana, adornados con heno y musgo, junto al árbol navideño.





