Preaparativos para la Navidad 2009
Foto: Getty Images
Shanghai (China). El espíritu de la Navidad, que en mandarín se conoce como "Shengdanjie" ("Festividad del Nacimiento del Santo"), no es muy celebrado en China más que entre algunos jóvenes, para quienes se trata de un sinónimo de fiesta o consumismo.
En Shanghái, la capital económica del país, desde principios del mes de diciembre la palabra "Navidad" invade los menús de los restaurantes y los "papanoeles" de cartulina decoran las cristaleras de los establecimientos, que se preparan para los grandes festejos del fin de semana del 24 al 27 de diciembre.
Hace un mes los menús de los restaurantes y las salas de fiestas ofrecían interesantes ofertas para celebrar la noche de Halloween, festividad de origen estadounidense; a día de hoy, los menús de los restaurantes y los programas de las discotecas más populares de la ciudad se preparan para la Navidad.
Basta con echar un vistazo a la agenda cultural de la metrópolis financiera china para comprobar que la Navidad vende: una versión teatral de "Pesadilla antes de Navidad", de Tim Burton, el clásico ballet navideño "El cascanueces", con música de Tchaikovsky, o el habitual "Concierto de Navidad" de la Orquesta de Jazz local.
Carol Li, directora de ventas de la taberna Lawry, situada en la zona más exclusiva de ocio de Shanghái, Xintiandi (el "Nuevo Cielo en la Tierra"), explicó a Efe que su menú navideño incluye pavo asado, langosta, dulces navideños y vino espumoso por 595 yuanes por persona (59 euros, 87 dólares).
"Para la gente que el 24 de diciembre prefiere quedarse en casa pero no quiere cocinar, les preparamos el pavo asado y bien puede venir su chófer a buscarlo o se lo llevamos nosotros a sus hogares", añadió Li.
El 70 por ciento de la clientela de este restaurante son extranjeros que trabajan en Shanghái y que no viajarán a sus países en estas fechas.
Aunque la mayoría de los chinos se declara no creyente, esta celebración cristiana ocupa un lugar destacado en el calendario de una de las ciudades más cosmopolitas de China, donde según las cifras oficiales en 2008 estaban censados 152.100 extranjeros.
Liu Fan, una joven de 18 años que nació en la provincia de Anhui, en el este de China, pero que vive con su novio en Shanghái, donde estudia Interiorismo en la Universidad de Ciencia y Tecnología, explicó que "la mayoría de los chinos no creen en Dios, por lo que estas fechas son para salir, cenar y estar con los amigos".
"En Anhui mi familia no festeja la Navidad, pero en Shanghái la gente es rica y tiene dinero para comprar regalos, por lo que hay celebraciones por toda la ciudad", comentó la joven, que añadió: "mi novio y yo, en nuestra casa en Shanghái, colgamos unos calcetines que llenamos con obsequios".
El 1 de diciembre, Xintiandi inauguró su alumbrado y su promoción navideña: por cada 200 yuanes gastados en los establecimientos de este exclusivo complejo de ocio, cada cliente entrará en el sorteo de un viaje de esquí a la isla japonesa de Hokkaido, o una noche de hotel, o un cupón para gastar en las tiendas.
El exclusivo centro comercial "Plaza 66", en una de las arterias comerciales más importantes de Shanghái, la calle Nankín, también estrenó su alumbrado a principios de mes.
Los árboles que flanquean la entrada al establecimiento están adornados con luces blancas en sus copas y con papel dorado en los troncos.
Además un enorme pino y una gran rosa modelados con papel brillante dorado conducen a la entrada de la galería comercial cuya fachada está decorada con bolas de Navidad ataviadas con lazos.
"City Square", otro gran almacén situado al inicio de la calle Nankín, luce también otro deslumbrante decorado navideño donde la mascota la Exposición Universal de Shanghái 2010, "Haibao", es la protagonista.
-

- EFE - Todos los derechos reservados. Está prohibido todo tipo de reproducción sin autorización.





