
Los bosques de oyamel, en el santuario de la Sierra de Chincuá, en Michoacán, reciben a las mariposas monarca, que han cruzado parte de Canadá y todo Estados Unidos para pasar el invierno en tierras más cálidas.
Foto: AFP

Los bosques de oyamel, en el santuario de la Sierra de Chincuá, en Michoacán, reciben a las mariposas monarca, que han cruzado parte de Canadá y todo Estados Unidos para pasar el invierno en tierras más cálidas.
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