| | ![]() | | Prueba del Mercedes-Benz E-320 | ![]() |
| |

MPT © Derechos Reservados |
Casi perfecto | La nueva Clase E de Mercedes-Benz significa no sólo una apuesta a fondo en el apartado electrónico, sino también que su desempeño dinámico es todavía superior a la generación anterior, lo que impone un nuevo estándar para la casa y otros rivales. | | |
Gilberto Samperio Este coche es claramente diferente al modelo anterior, con una apariencia algo mayor pero sin perder fluidez en sus líneas. Los acabados se mantienen en el rigor germánico, con una calidad excelente. Pero hay espacio para la modernidad además de una muy buena disposición de los controles, los cuales pueden marear a los inclinados por la sencillez.
Lo más destacable ocurre al rodar con el E320 es la posición de manejo ofrece un dominio completo del coche, tanto hacia delante como atrás, lo que permite conocer sus dimensiones en un par de kilómetros.
El asiento y su respaldo se amoldan naturalmente, casi sin importar el físico del conductor.
| | |
| |

MPT © Derechos Reservados |
Su manejo tiende a ser muy neutral, prácticamente no hay tendencia a irse de atrás o de frente, salvo que hagamos una maniobra muy brusca haciendo que las llantas derrapen.
Como en casi todos los autos de estas características, el encanto de la conducción deportiva se pierde un poco.
En conducciones más realistas, el E320 luce un aplomo sorprendente, con una marcha firme pero cómoda, sin oscilaciones de ningún tipo, ideal para casi cualquier clase de trazado.
La dirección califica como viva, muy exacta pero sin cansar las manos o los brazos como ocurre en un deportivo.
El V6 de 224 CV resulta competente, más que suficiente para el tamaño del coche. Le otorga agilidad al E320 y a altos regímenes luce un empuje muy consistente; en la zona inferior del tacómetro la altura incide en los primeros metros de la aceleración.
| | |
| |

MPT © Derechos Reservados |
Los frenos presumen un tacto firme, a tono con la capacidad de deceleración que ofrece, la cual es una de las mejores que hay.
En la ciudad es elegante y fácil de llevar, siempre cómodo. En carreteras sinuosas, el excelente bastidor permite una conducción que raya en lo deportivo.
Obviamente, en autopista el ritmo que .
El auto refleja buena parte de toda la ingeniería de la casa de la estrella desarrollada en toda su vida.
Obviamente, todo tiene un costo. Y su precio de 55,900 dólares lo vuelve uno de los más caros a pegar en ese segmento.
Si puede comprárselo, seguramente no tendrá momentos de arrepentimiento.
Nos gusta
... el bastidor, excelente.
... la dirección.
... los acabados.
... el nivel de equipamiento.
... su desempeño dinámico.
Nos gustaría
... un precio menor
... un consumo más austero
... una trasera más atractiva.
| | |
|
| | | ![]() | | | Otros Artículos | ![]() |
| | ![]() | |
| Galería | ![]() |
|