| |
|
Test
| ![]() | | | | | ![]() | | A fondo: Dodge H100 | ![]() |
| |

MPT © Derechos Reservados | | | |
¡A la carga! | La H100 parece algo difícil de aceptar; pero una vez que esto ocurre, el cliente encuentra un rudo medio de transporte. | | |
03/07/2003 | Rogelio Rivera Tomando en cuenta el propósito totalmente comercial de la H100, se agradecen los detalles de utilidad que tiene, como la toma de corriente de 12 volts (para cargar el celular), el estéreo y el acondicionador de aire, que es una bendición para, digamos, un repartidor de Puerto Escondido. Y entre el equipo pensado para la seguridad, los espejos exteriores ofrecen una amplia visión de lo que ocurre atrás; sin embargo, para ajustar el del lado derecho – inaccesible para el conductor – será necesario un ayudante, o de lo contrario el chofer habrá de bajar hasta donde está el mencionado espejo, y regresar al puesto de manejo a probar su posición una y otra vez hasta conseguir el ángulo correcto.
Para tener los "chescos" a la mano, los pasajeros tendrán que recurrir a dispositivos añadidos, ya que no hay portavasos. Lo que sí existe es un descansapiés muy cómodo para el izquierdo, así como una señal acústica que indica si alguna puerta está abierta mientras el motor está en marcha, o si alguien no se ha puesto el cinturón de seguridad.
Sobre la colocación del motor, justo en medio y debajo de los pasajeros, no hay motivo de temor o de incomodidad, ya que está suficientemente aislado contra el ruido y calor, aunque los mecánicos tendrán que ser muy habilidosos para acceder a todos sus componentes.
Las labores de carga y descarga se facilitan mucho por la posibilidad de abatir las tres compuertas de carga (una atrás y dos laterales), y por detalles como los múltiples ganchos de amarre, y hasta por el escalón que está cerca de la cabina de carga. Un detalle que los fabricantes no habrán tomado en cuenta en un país lleno de pillos como el nuestro, es que algunos componentes tan visibles, como la caja de cambios y la batería, se vuelven presa fácil de un robo.
Se comporta muy bien, para ser un minicamión, pero cuando no se lleva carga, la marcha es tan "brincona" (por la dureza de la suspensión) que los ocupantes pueden acabar siendo clientes frecuentes de algún quiropráctico. Con peso encima, la H100 absorbe mejor las irregularidades del camino.
No deberá haber sorpresa al decir que la H100 no se destaca por una alta velocidad, y que una vez superando los 120, la dirección se vuelve un poco nerviosa. En cambio, en pleno tránsito citadino, las cortas dimensiones, la ausencia de cofre y el cerrado diámetro de giro, permiten maniobrar en zonas intrincadas con gran facilidad, lo cual es todavía mejor con la suave dirección hidráulica.
En carretera, y sin carga, la economía de combustible es de las mejores que hemos visto en un vehículo de su tipo, la cual llega a 15.6 km por litro cuando se anda a 90 k/h; aunque a 120, la cosa cambia radicalmente, puesto que el consumo se reduce a 6.78 por litro, debido a la “chata” carrocería, que no es muy aerodinámica. En el apartado de frenos, éstos son bastante eficientes; sin embargo, en detenciones fuertes, y cuando la H100 está descargada, el extremo trasero muestra una tendencia elevada a colear, debido a la concentración de peso en la parte delantera. Una vez que se añade algo de peso a la camioneta de Hyundai –que puede ser de hasta 1,250 kg –, el manejo mejora notablemente, con buen control.
Con un rostro que para algunos podrá parecer algo extraño, la Hyundai H100 “by Dodge” da la cara cuando se trata de trabajar duro; y con sus atractivos precios y excelente equipamiento, es notable que la belleza es relativa.
| | |
![]() |
![]() |
![]() |
![]() |
![]() |
![]() |
![]() |
![]() |
![]() |
![]() |
roger |
![]() |
martes, 21 de julio de 2009 |
![]() |
![]() |
![]() |
quiero saber cuantas salidas tiene la computadora para ser scaneadas, si es posible. gracias |
![]() |
![]() |
![]() |
|
![]() |
Reportar abuso
|
![]() |
![]() |
![]() |
![]() |
|
![]() |
![]() |
![]() |
![]() |
| |
|
| |
|