MÉXICO.- El Jefe Delegacional en Gustavo A. Madero, Octavio Flores, señaló ante el Ministerio Público a la ex Jefa de Gobierno capitalino, Rosario Robles, como la persona que intercedió ante él para que no despidiera a Luis Salazar Cano, director de recursos financieros de la demarcación, ahora prófugo por un fraude de 31 millones de pesos.
Entrevistado a su salida de la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal, Flores aseguró que en los días previos a que despidiera a Salazar Cano, Robles se comunicó con él y lo citó para que se reunieran en un restaurante.
Sin embargo, minutos antes de que se reunieran, Robles le telefoneó nuevamente para indicarle que iba retrasada y que mejor se encontrarían en las oficinas del empresario Carlos Ahumada, en el sur de la ciudad.
"Ahí la señora Robles me insinuó o me pidió que no despidiera a este sujeto, solamente porque lo considera cercano al señor Ahumada; por supuesto que eso es una actitud totalmente sospechosa y es uno de los datos que doy al MP para que investigue el día de hoy", dijo.
Durante su campaña, aceptó el perredista Flores, se reunió con Ahumada, pero que nunca recibió dinero de éste como lo asegura el empresario en una carta que envió a REFORMA.
El Jefe Delegacional indicó que desde que se inició la investigación por el fraude en Gustavo A. Madero, ha recibido llamadas anónimas en las que lo amenazan de muerte o le dicen que van a secuestrar a uno de sus hijos.