| | ![]() | | Rolls Royce Silver Wraith de 1947 | ![]() |
| |

Rolls Royce Silver Wrigth 1947
|
Espíritu de la excelencia | Un modelo considerado parteaguas en la historia de la marca más prestigiosa del planeta. | | |
![]() | | | | Galería del Silver Wraith aquí | |  | | | ![]() | | |
Hernán Aceves Construyendo los cimientos
El primer modelo de Rolls-Royce, el 40/50 HP, fue introducido en 1906. Con su enorme motor de seis cilindros y siete litros de desplazamiento, rápidamente ganó adeptos que querían ir a toda máquina sin sacrificar comodidades. El Silver Ghost, como posteriormente se conocería, fue el único modelo que estuvo disponible hasta 1922, año en que se introdujo el pequeño Twenty, con un motor 3.1 litros de válvulas a la cabeza.
Rolls-Royce adquirió la renombrada Bentley en 1931, y cuatro años después, el magnífico Phantom III con propulsor V12 se convirtió en el último modelo construido por las manos de Henry Royce.
Al igual que otros constructores de autos de lujo de la época, la planta en Derby sólo producía los chasis, y dependía de cada cliente hacer un contrato con algún carrocero para que hiciera el habitáculo a su gusto y necesidades. Esta práctica continuó para todos los tipos de Rolls-Royce y Bentley hasta 1939, justo antes de la guerra.
Entrando en materia
Cuando resurgió la producción, la marca se vio forzada, por razones obvias, a considerar fabricar vehículos no tan caros, con el fin de mantenerse rentable. Como resultado, su primer modelo de la posguerra, el Silver Wraith, fue el último en utilizar las carrocerías personalizadas. Por ejemplo, el ejemplar que nos ocupa monta una carrocería Hooper, una de las casas más grandes e importantes, establecida en Londres en 1830, pero también destacan otras como Gurney Nutting, James Young, Barker, Mulliner, Park Ward, Freestone & Webb, Brewster y Vanden Plas.
La Inglaterra de aquella época tenía requerimientos más urgentes que el lujo en los autos. La economía había sufrido y la producción había sido alterada por cortes en el suministro de materia prima, convirtiendo a los elevados precios y alta calidad en los vehículos un tema de discusión por los prohibitivos impuestos. Y por si fuera poco, la escasez de gasolina obligaba a que ésta fuera racionada y sólo pudiera disponerse mediante cupones.
FICHA TECNICA
| | |
| |

|
Rolls-Royce, por lo tanto, comenzó sin dudar la producción del Silver Wraith con mucha cautela. Fue presentado en sociedad el mes de abril de 1946; sin embargo, las entregas no comenzaron hasta septiembre de ese mismo año. La manufactura iba muy lenta, teniendo listo sólo un ejemplar en ese mes y otro hasta diciembre.
Para acelerar las cosas, se decidió que los Rolls-Royce y Bentley no deberían continuar fabricándose de forma separada y se acordó que cuantas piezas fueran posibles del tren motriz, debían de ser idénticas e intercambiables. El Silver Wraith ilustra esta nueva filosofía. En lo que respecta a los motores, no había diferencias notables entre éste y el Mark VI, un árbol de levas con elevadores más bajos que los del Bentley y un carburador Stromberg en lugar de los gemelos SU, eran las únicas modificaciones.
Una sofisticación técnica estaría por venir. Las camisas de los cilindros fueron pulidas y chapadas en cromo. En teoría, esto debió ayudar al motor a acumular extraordinarios kilometrajes. Se suponía que un ajuste no debiera necesitarse antes de los 160,000 kilómetros. En la práctica, la calidad del chapado no cumplía con las expectativas y muchos motores que se usaban en el tráfico cotidiano de las grandes ciudades se hacían inservibles al poco tiempo. Pero nada de qué preocuparse, enseguida este problema tan común en los Silver Wrait y Mark VI fue resuelto. Las camisas de acero reforzado con cromo fueron prensadas en el bloque del motor.
El precio y las condiciones económicas al tiempo que el nuevo modelo era lanzado, limitó la producción del Silver Wraith a menos de 2,000 ejemplares, construidos hasta 1959. Si somos atrevidos, podríamos afirmar que no hay dos de éstos iguales, debido a la cantidad de carroceros que se dedicaron a personalizarlos. Durante el curso de 1955, su motor fue incrementado a 4,887 cc y, para el año siguiente, se le incorporaron los carburadores gemelos del Bentley.
La necesidad de más potencia se volvió inevitable por el peso de equipamiento adicional que afectaba el rendimiento original. Para finales de 1954 todos los Silver Wraith fueron equipados con transmisión automática, y en 1956 la dirección asistida se volvió una opción extra.
Agradecemos las atenciones de la Ex Hacienda de Enmedio para la realización de la sesión fotográfica. Informes: 5388 90 33/5367 51 48.
| | |
|
| | | ![]() | | | Otros Artículos | ![]() |
| | ![]() | |
| Galería | ![]() |
|