HEADER MARKUPS

 
 

vida y estilo » Turismo » Arqueológico

 Las Yácatas, vestigios purépechas
10 de abril de 2007 14:16

Comentarios
 
Yácatas

Así fueron llamadas estas estructuras arqueológicas
Foto: Terra / Héctor Arriaga Martínez

Héctor Arriaga / Enviado

Cinco basamentos con formas semicirculares han llamado, y siguen llamando, la atención de quienes han visitado Tzintzuntzan, una de las seis zonas arqueológicas de Michoacán.

A lo largo y ancho de nuestro país existen diversas y muy variadas muestras de las majestuosas civilizaciones que habitaron el México indígena, pero algunas, como estas en particular, han maravillado a los turistas por su singular arquitectura.

Incluso los primeros españoles que arribaron a la zona en la época de la conquista, observaron asombrados estas extrañas construcciones de curiosa planta mixta que consta de un acceso de escalinatas a un edificio rectangular que está unido a la base circular de un templo delantero principal.

Conocidas como Yácatas, estos vestigios ubicados en el pueblo de Tzintzuntzan y frente al imponente lago de Pátzcuaro, fueron uno de los más importantes desarrollos del poderoso pueblo Purépecha que dominó la región en la época final del mundo mesoamericano, alrededor del 1200 DC.

La zona, enclavada en una de las tantas elevaciones naturales de Michoacán, está rodeada por un muro de contención que forma una enorme plataforma rectangular donde se alzan imponentes los cinco edificios sui generis.

Estas cinco edificaciones principales, que estaban coronadas por chozas de paja donde los sacerdotes llevaban a cabo sus ritos ceremoniales, estaban rodeadas de muy contadas casas donde solamente podía vivir gente privilegiada, la servidumbre y los guardias.

CONTINÚA...

En ellas se llevaron a cabo festividades a los diferentes dioses, como las del Sol y de la Luna, sobre todo durante los equinoccios

Con las excavaciones que se han realizado en el sitio, se ha descubierto que las pirámides tarascas se edificaron justo encima de otras construcciones de formas piramidales más tradicionales.

El área del palacio, ubicada al lado izquierdo de las pirámides, funcionaba principalmente como lugar de veraneo para el supremo gobernante, llamado Caltzontzi, quien siempre se encontraba en guerra para expandir más su territorio.

Este palacio de veraneo contaba con la particularidad de que también funcionaba como lugar de almacenamiento de las cabezas de aquellos enemigos vencidos en guerra, que osaban intentar derrocar al imperio Purépecha.

Se dice que este imperio, estaba tan adelantado a su época, que incluso superaba a la cultura Azteca.

CONTINÚA...

Pese a que en la zona existieron otras civilizaciones, no fue sino hasta la etapa Purépecha, que logró alcanzar una unidad política y cultural, a través del dominio lingüistico y de sus expresiones artísticas, donde destacan la talla de esculturas de piedra.

Incluso por ser tan completo, el Purépecha no es visto como un dialecto, como sucede con muchas de las formas de expresión de las civilizaciones de la época, sino que es considerado como un lenguaje.

Sin duda la mejor expresión del arte purépecha es vista en los trabajos de cobre, oro y plata donde los orfebres pudieron demostrar la máxima maestría en la realización de los ornamentos que realizaban para el Caltzontzi y la nobleza.

El pueblo Purépecha también se diferenció por ser uno de los más fieros y contaba también con las mejores armas, que eran fabricadas con increíble destreza.

Actualmente esta zona arqueológica presenta 3 de las Yácatas sin reconstruir, esto ha sido por la eterna lucha o debate en las que los funcionarios, dependencias y organismos no se han puesto de acuerdo de cómo o cuándo realizar esta loable tarea.