| | ![]() | | ¿Espantas a los hombres? | ![]() |
| |

Terra España © Derechos Reservados | | | |
Guapa, inteligente, independiente... | ¿Has triunfado en todos los aspectos de tu vida menos en el personal? ¿Aunque eres una mujer atractiva e interesante, los hombres no se acercan a ti? | | |
| ¿Asustas a los hombres? | |
| | | | |
Terra España
Suscríbete al boletín y recibe los artículos más interesantes de la semana
“Tengo 33 años, trabajo en un estudio de arquitectura, soy independiente económicamente y tengo casa propia; me encanta viajar y salir de marcha, tengo conversación y sentido del humor; mido 1,72 y tengo una talla 36; creo que soy guapa... ¿Por qué no encuentro pareja?” Marta es una de tantas mujeres sexys, inteligentes e independientes que están solteras -que no desesperadas-, pero no por vocación. ¿Es qué los asusto? ¿Es que ellos no están a mi altura? ¿Es que ahora nadie quiere comprometerse? Estas son algunas de las preguntas que salen habitualmente en las conversaciones femeninas.
“Que los roles de hombre y mujer han cambiado es indudable”, dice la psicóloga Carmen Debesa. “Ahora conviven diferentes modelos familiares y tenemos a nuestro alcance una oferta de ocio muy tentadora”.
“El alargamiento de lo que antes se consideraba juventud hasta más de los 40 años también es un factor que ha influido en la decisión de no comprometerse con una sola persona cuando puede optarse a muchas”, afirma la experta. “Pero el cambio que han experimentado las mujeres en las últimas décadas ha afectado mucho a las relaciones con el sexo opuesto; es normal que muchos hombres se sientan intimidados ante una mujer que les sobrepasa en el campo laboral, un terreno en el que antes ellos tenían la primacía”.
“La generación que va de los 30 a los 40 no ha sido educada para enfrentarse a ese tipo de mujeres, los chicos del siglo XXI estarán más acostumbrados a relacionarse con ellas e incluso a invertir los roles en algunos casos (quedarse en casa, cuidar a los niños, etc.)”, añade.
¿Voy de dura o de débil?
No sólo son ellos los que están perdidos, también nosotras tenemos que replantearnos nuestro papel como mujeres. Pretender ser igual que los hombres en todos los sentidos es absurdo y no te ayudará demasiado a gustarles. Sin perder tu independencia ni claudicar en tus demandas sobre el tipo de hombre que quieres a tu lado, sí puedes ponérselo más fácil haciéndole ver que, en muchos sentidos, lo necesitas.
Sin dominar, no es malo que un hombre quiera proteger a su pareja y a su familia. Auque a unos pocos les gustan las mujeres autosuficientes, la mayoría acaba eligiendo a chicas más parecidas a las tradicionales. Ni una cosa ni otra, en el término medio está la clave del éxito; aunque en el trabajo seas la jefa, en casa tienes que ser su chica: dulce, femenina y algo frágil.
Que no debemos convertirnos en malas imitaciones de los hombres está claro, pero tampoco se trata de dar pasos atrás para gustarles a toda costa. Se acabaron las relaciones desequilibradas, ahora las parejas deben aceptarse como compañeros que se reparten obligaciones y responsabilidades, que tienen derecho a sus propias parcelas de independencia, y que tienen capacidad para comprometerse en un proyecto común. Ambos deben llevar las riendas de la casa. Nosotras debemos reivindicar nuestra independencia social y laboral pero sin cometer el error de pasar a ser duras y dominadoras; y ellos deben aceptar que la casa se ha convertido en un lugar de responsabilidades compartidas y no sentirse amenazados por nuestros éxitos laborales.
Continúa en la siguiente página | | |
|
| | | ![]() | | | Otros Artículos | ![]() |
|