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Agosto 2009

LA EPIDEMIA DE INFLUENZA ESPAÑOLA EN MÉXICO: 1918
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INFLUENZA ESPAÑOLA EN MÉXICO
Algunos recuerdos de la influenza española de 1918
 
Memoria 2010

Hacia principios de 1918 un brote de influenza traspasó la frontera mexicana y para finales de año la epidemia ya se había extendido por todo el territorio nacional. Enfermo de influenza española es trasladado a un hospital, ciudad de México, 1918. © 75735 SINAFO, Conaculta, INAH
Memoria 2010 © Derechos Reservados
Autores
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Un día, como a las tres de la tarde, corrió la voz en la casa: “ahí viene la brigada de enfermeras”. Yo tenía la cabeza amarrada y una cobija, pronto me quité la garra y le tiré la cobija, me doblé las mangas de la camisa y me paré, pero siempre recargado en la pared y empecé a querer chiflar, pero todo lo había hecho para que no me dieran las pastillas de la muerte (las pastillas que daban las enfermeras, eran para que se muriera la gente), afortunadamente no entraron a la casa, se me quitó el susto…


Arcadio Rico de la Cruz, Algunos recuerdos de la influenza española de 1918.

Casi al término de la primera guerra mundial se desató en los Estados Unidos una de las más implacables epidemias que se hayan conocido. Los patólogos la llamaron pandemia, es decir, una epidemia extendida por todo el mundo. Una vez que brotó, se difundió con celeridad extraordinaria por el globo terráqueo. Sus mejores agentes transmisores fueron los vientos, las corrientes aéreas y marítimas. Gracias a ellas la peste le dio la vuelta al planeta en cuestión de horas, atacando poblaciones enteras, caravanas en pleno desierto, aldeas esquimales ubicadas en el polo norte y aun barcos en alta mar. Apareció simultáneamente en África, América del Sur, Labrador y los Mares del Sur. Algunas aldeas esquimales de Alaska perdieron la totalidad de su población adulta. En 1927 el bacteriólogo Edwin Oakes Jordan publicó su estudio Epidemic Influenza en el que afirmaba algo escalofriante: que las defunciones causadas por la influenza habían ascendido a 21 642 283. De estas muertes, casi 16 millones ocurrieron en Asia; más de dos millones en Europa; 1 millón 300 mil en África, y más de un millón en Norteamérica. El total excedió en dos millones al número de víctimas, tanto militares como civiles, causadas por las dos guerras mundiales. La epidemia duró tres meses: septiembre, octubre y noviembre. A nivel más específico, la peste causó la muerte de 548 452 personas en los Estados Unidos, tanto civiles como militares, medio millón de mexicanos y 44 mil canadienses. Edwin Oakes Jordan no publicó datos de lo ocurrido en la parte centro y sur del continente americano pero no existen indicios de que las cosas hayan sido mejores. En cuanto al continente europeo, en Dinamarca y en Islandia la epidemia segó la vida de 12 374 personas; en Suiza el total ascendió a 23 274; en Italia la peste mató a más de 350 mil; en España a 170 mil; en Francia a 166 mil, y en Alemania a 300 mil. Habría que agregar 200 mil ingleses, más 19 mil escoceses y 18 400 irlandeses. Según las autoridades holandesas, el número de muertos por la influenza en las Indias Occidentales ascendió a 750 mil. Pero donde la peste adquirió caracteres alarmantes fue en el continente asiático. Hasta hoy nadie se ha atrevido a calcular cuántas personas murieron en China, aunque se piensa que ahí la influenza causó menos estragos que en la India, en donde perdieron la vida 8 millones y medio de personas; en Rusia se estima que murieron 450 mil personas y en el Japón, 250 mil. A juicio de Georges H. Werner, Australia fue el único continente que permaneció inmune.

Sobre su lugar de origen existen versiones contradictorias. Algunas indican que apareció en los Estados Unidos, justo en los campamentos de instrucción militar. Otros indican que apareció en las filas de los ejércitos aliados cuando se demolieron las últimas defensas alemanas. En los Estados Unidos gente alarmista insinuó que se trataba de una brutal guerra bacteriológica cuyos gérmenes fueron llevados por agentes alemanes en submarinos. La tesis no se sostiene puesto que, de ser cierta, los propios alemanes se habrían hecho el haraquiri. Pruebas: 300 mil de ellos también murieron víctimas de la influenza. También existen versiones de que provino de España, país que sufrió una seria epidemia de influenza en la primavera de 1918. De ahí que la enfermedad llegara a ser conocida como la influenza española.

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