| | ![]() | | Revelan que dos de cada 10 internas son presas por drogas | ![]() |
| |

EFE © Derechos Reservados | | | |
Según datos de SSP | Dos mil 114 mujeres de las 11 mil que se encuentran encarceladas ocupan una celda por delitos contra la salud | | |
![]() | | | | Asegura Sedena un 'narcorancho' en Michoacán aquí | |  | | | ![]() | | |
02/11/2009 | Terra.-MÉXICO- Dos de cada 10 mujeres recluidas en cárceles del país están presas por venta o distribución de drogas.
Datos de la Secretaría de Seguridad Pública federal (SSP), establecen que 2 mil 114 mujeres de las 11 mil que se encuentran encarceladas, ocupan una celda por delitos contra la salud.
Las entidades donde se concentran la mayoría de las mujeres narcotraficantes recluidas son Guanajuato, Sonora, Sinaloa, Estado de México, Nuevo León, Jalisco y Michoacán.
En Guanajuato, las 205 presas que cumplen una condena por ilícitos federales en alguna de las cinco cárceles femeniles de la entidad recibieron sentencia por delitos contra la salud.
Arturo Arango, especialista en asuntos de seguridad, señaló que la mayoría de las presuntas delincuentes son detenidas cuando intentan introducir droga a una cárcel para consumo de su pareja sentimental o para que éste la venda al interior.
"Delinquen por ayudar al marido o al novio la mayoría de las ocasiones, muchas de ellas por introducción de droga a los penales, es muy difícil que una mujer se meta (al negocio), hay casos pero son pocos, en que venden u organizan en gran escala", explicó.
El caso más representativo de cómo una mujer se involucra en las altas esferas del narcotráfico es el de Sandra Ávila Beltrán, "La Reina del Pacífico", presa en el penal femenil de Santa Martha Acatitla, en el DF, desde octubre del 2007.
Supuesta operadora financiera del capo del Cártel de Sinaloa, Ismael "El Mayo" Zambada, Ávila Beltrán enfrenta juicio por delitos contra la salud, delincuencia organizada y operaciones con recursos de procedencia ilícita.
Pero la historia atípica de "La Reina" contrasta con la de la mayoría de las mujeres acusadas por vender drogas.
Como en el caso de Fabiola Meléndez Galicia, quien fue encarcelada en la segunda semana de octubre en el mismo penal que Ávila Beltrán después de ser sorprendida en el área de Aduana del Reclusorio Norte, cuando pretendía ingresar 20 pastillas sicotrópicas.
La PGR la acusó de delito contra la salud en su modalidad de suministro de sicotrópico en grado de tentativa y posesión.
Arango agregó que otros casos en los que las mujeres tienen participación es en el narcomenudeo, aunque con un rol menor.
"Normalmente vienen siendo comparsas o amantes o (tienen) papeles más pasivos en la banda, es muy difícil que jueguen un papel mas activo. Hay casos de narcotienditas, pero jugando un papel pasivo, no están buscando al cliente en la calle, están dentro de la casa".
El Gobierno federal no tiene contemplado construir un penal exclusivo para mujeres presas por delitos federales a pesar de que este año la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) inició un ambicioso proyecto para ampliar su red penitenciaria de seis a 22 cárceles para el 2011.
Las cuatro mil 924 mujeres presas por ilícitos federales representan el nueve por ciento de los 53 mil 666 reos por delitos del orden federal que existen en el País, de los cuales sólo seis mil 595 están internados en penales a cargo de la SSP.
Salvo 58 mujeres internadas en la Colonia Penal Federal de Islas Marías, todas las presas por delitos federales se encuentran recluidas en 121 cárceles estatales y municipales.
"La Dirección General de Administración, que es la unidad responsable en la construcción de CEFERESOS, no cuenta con información referente a dicha construcción", respondió la SSP a una petición de información pública sobre la edificación de una cárcel para mujeres.
'La raíz está en la prevención'
Por trasladar droga sin saberlo, Rosa Julia Leyva Martínez pasó 11 años en la cárcel.
Por primera vez en su vida, el 3 de julio de 1994 salió de San Luis de la Loma, Guerrero, luego de que una familia que conocía desde niña le pidiera que llevara una maleta con dinero a la Ciudad de México. Entonces aprovecharía para visitar a una prima.
Tenía 28 años y no sabía leer ni escribir.
"Me dijeron que no querían pagar impuestos y no le vi ningún problema. Ofrecieron pagarme el boleto de regreso y acepté", indicó.
Su prima no pasó por ella a la estación Taxqueña y sus conocidos la convencieron para que los acompañara a Tijuana. "Tenía miedo de quedarme sola y hasta les agradecí que me llevaran", relata.
En el Aeropuerto capitalino ellos pasaron antes por el filtro de equipaje y nunca los volvió a ver.
Enseguida, un agente federal con un perro policía que no dejaba de ladrarle la detuvo y en la comandancia de la Terminal encontraron que en la bolsa también traía paquetes de morfina.
"Llegué a la cárcel por un problema de ignorancia, no lo justifico a pesar de que he vivido pagando un delito que no es mío", asegura.
Antes de ser recluida en el penal femenil de Tepepan, pasó una semana en unas oficinas de la PGR, las cuales nunca supo dónde estaban porque la mantuvieron vendada de los ojos. Fue interrogada a golpes, le hicieron quemaduras con encendedores de coches e incluso la violó un agente apodado "El Lobo".
"Desde que fui sentenciada dije: 'ni un paso a la ignorancia'", relata.
Aprendió a leer y escribir, y con el tiempo, incluso ganó el premio nacional de cuento para internas José Revueltas y mención honorífica del concurso de Literatura Carcelaria de la asociación civil Demac.
Quedó en libertad en el 2001 y se reencontró con su hija, con quien ahora vive en Xochimilco.
"¿Sabes qué quiero hacer yo? Trabajar en todo lo largo de mi sierra y dar prevención del delito para que la gente en vez de traficar con amapola y marihuana trafique con la artesanía. No pierdo la ilusión de que algún día yo voy a estar dando conferencias a niños y en los jóvenes, ahí está la raíz, no en hacer cárceles", asegura.
Con información de Grupo Reforma | | |
Más Información de mujeres |
| | | ![]() | | | Otros Artículos | ![]() |
|