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| ![]() | | | | | ![]() | | Dodge Ram 2500 Quad Cab | ![]() |
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A lo grande | Cualquier vehículo desde el cual puedas verle la cara a un trailero -como con la Ram 2500 4x4-, ya empieza a ser de mucho respeto. | | |
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30/07/2003 | Rogelio Rivera La grandeza tiene sus ventajas, y algunos inconvenientes. Siendo capaz de mirarle el toldo a una Suburban, imaginarás bien que además podrás anticiparte a lo que pase muy por adelante de ti, y por lo tanto, frenar con bastante tiempo. Además, si no eres muy sociable, la Quad Cab te vendrá bien, ya que ahí no tendrás ni siquiera la visita de los limpia-vidrios (que abundan en todos los cruceros) trepados en el cofre, tratando de limpiar el parabrisas.
Una de los desventajas de la Quad Cab es el espacio de estacionamiento, y es que cuando dejas atrás un lugar en el cual no cupiste, y luego ves aparcarse allí mismo un par de coches pequeños (como dos Chevy), sin la menor dificultad, comienzas a extrañar algo más compacto (como una Ram Van, ¡ja!). Pero tan pronto acomodas todo lo que cabe en tu departamento en la enorme caja de carga de la 2500 4x4, y aún así puedes llevar a tu galana y otros 4 amigos en el amplio interior, comienzas a agarrarle el gusto a este tiranosaurio mecánico.
Todo en su lugar
Una vez que “escalas” a las alturas, con la ayuda del asa que está pegada en el poste del parabrisas, te encuentras con un interior muy acogedor, y tremendamente amplio. Cuando nos entregó la Ram 2500 nuestro contacto de medios, Antonio Vives, nos mostró todos los posibles ajustes que tienen los asientos delanteros, y mencionó que “era casi imposible que alguien no se sintiera cómodo”; tenía mucha razón, y luego lo comprobamos, ya que el rango -y la cantidad- de movimientos es grande.
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Los pasajeros de atrás acceden a sus lugares a través de unas puertas muy amplias, y también encuentran buen acomodo, con mucho espacio para piernas y cabeza (aún con sombrero). Con la butaca posterior plegada, se obtiene un área de carga totalmente plana, con la ayuda de dos bases que para tal efecto se acomodan automáticamente. Debajo hay dos compartimentos ideales para ocultar objetos pequeños.
En movimiento
Descartando que en la Quad Cab a veces me sentí capitán de navío, y que quise tener vigías en “proa” y “popa”, dándome señales para avanzar, esta . Destaca en primera instancia la abundancia de fuerza, que entrega el V8 Magnum de 4.7 litros: 235 HP de potencia y 300 libras-pie de par son un duro argumento a la hora de acelerar, aunque también, un duro golpe al bolsillo, por el alto consumo de combustible. La dirección y frenos son de primera; el volante se siente muy preciso -considerando el tamaño de la Ram-, y detener la marcha se logra con eficiencia, por medio de los cuatro discos de gran tamaño, ayudados por sistema antitrabas (ABS); sólo el gran peso de la pick-up ensombrece la acción de los frenos, porque se siente como si la Quad Cab nunca fuera a detenerse; sólo apariencia, puesto que, en la práctica la eficiencia es indudable.
Andando a bordo de un “pedazo de cacharro” como éste, me siento como un elefante en una cristalería, implorando porque los coches pequeños se mantengan alejados de mí, por miedo a dañarlos sin intención. Pequeña desventaja; ¿dije pequeña?... Bueno, a veces así se mide la grandeza: con los detalles minúsculos.
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