¿Cuál es el origen del árbol de Navidad?
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Árbol de Navidad

¿Cuál es el origen del árbol de Navidad?

El aire frío anuncia la llegada del invierno, y con él las festividades decembrinas. Navidad es para muchos una época de dar y compartir; de estar en familia; y a pesar del clima, un día lleno de calidez humana.

Uno de los elementos característicos de dicha celebración, es el árbol de Navidad. El que adorna y engalana el hogar; pero cómo fue que éste se tomó símbolo de este festejo.

Según una de las teorías más difundidas, su origen proviene de los celtas de Europa Central, quienes utilizaban árboles para adorar a los distintos Dioses. Justamente el 24 de diciembre festejaban en nacimiento del Dios del Sol y la fertilidad, Frey, colocando adornos en un árbol al que denominaron 'Divino Idrasil', que significa 'Árbol del Universo'. El significado que se le daba a dicho árbol, era el de un elemento natural en el que su copa se encontraba el cielo y en las raíces se ubicaba el infierno.

Después en los años 680 y 754, cuando llegaron a esta región los evangelizadores, se dieron cuenta, de forma particular San Bonifacio, evangelizador de Alemania, que no sería tan fácil quitarle a los habitantes esta costumbre y que no iba bien con las ideas cristianas, por lo que optaron por adaptar esta tradición 'pagana' a los preceptos de amar a Dios.

Fue así que San Bonifacio cortó un roble con el que rendían tributo a Odín, Dios de la sabiduría, la guerra y la muerte, y en su lugar plantó un pino, el que simbolizaba el amor a Dios, por su perennidad. A éste le pusieron manzanas, que significaban el pecado original, y unas velas, que representaban la luz de Cristo.

Para 1605, esta costumbre de adornar los árboles, se arraigó en Alemania para dar la bienvenida a la Navidad. De la región germana se expandió a los países escandinavos en el siglo XVII, y llevada por los soberanos a la casa Hannover hasta Gran Bretaña, un siglo después.

Esto iba muy bien a la creencia germánica de que un árbol gigantesco era el que sostenía al mundo, y en sus ramas se sostenía la luna, el sol y las estrellas, razón por la que se le colocan las luces.

En 1762, George II fue coronado como soberano de Inglaterra; él y su mujer, la reina Charlotte, nacida en Alemania, fueron los primeros de este país que tuvieron un árbol adornado dentro de su Palacio.

No fue hasta medio siglo después, que esta práctica se copió por la nobleza inglesa, cuando la sociedad quedó encantada con la nueva costumbre tomada por el Palacio de Windsor, que en ese entonces estaba habitado por la soberana Victoria y Alberto de Sajonia- Coburgo.

Sajonia fue quien llevó a Inglaterra la idea de adornar el árbol Navidad y el que las familias empiecen a reunirse alrededor de éste. En este tiempo, en torno al siglo XVII, el árbol se decoraba, el mismo 24 de diciembre, con frutos y juguetes siendo los niños lo más complacidos.

El árbol puede tener múltiples acepciones y representaciones, puede ser la unión entre el cielo y la tierra, puede ser el sostén del Universo, y quizá es un insignia de protección de la vida, pues en invierno, la naturaleza muere para revivir en primavera, pero a pesar del frío y las vicisitudes a las que se enfrentan los pinos estos prevalecen (y prevalecen aún más si se les vuelve a plantar) dentro de una casa. A pesar de todo este bagaje simbólico, el más grande, es el de anunciante de la llegada de la Navidad, el estar juntos en familia y arreglarlo, y en el lugar donde albergar los regalos.
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