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 La Leyenda de Zelda: Ocarina del Tiempo
03 de junio de 1999 16:14

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Zelda 64

Link regresa en una nueva aventura para el Nintendo 64.
Foto: Nintendo of America

 
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Carlos G. Campillo

Los juegos de la serie de La Leyenda de Zelda han sido favoritos de los jugadores desde que salió el primero para el Nintendo en 1987. Ahora la serie regresa al Nintendo 64 con un juego insuperable que toma los mejores elementos de sus predecesores para crear una aventura que envuelve los mitos detrás de la historia y mete al jugador al mágico mundo de Link y Zelda.

Lo interesante de este juego es, entre otras cosas, que está lleno de cosas que hacer, misiones pequeñas dentro del objetivo final, tramas dentro de la trama principal y muchos villanos. Esto ayuda a que la función de "juego de rol" se desarrolle más, y el jugador sienta mucha más libertad al jugar en este mundo fantástico. Aunque una gran parte del juego tiene que completarse de manera lineal, la interfase permite cierta libertad para explorar el mundo de Zelda a voluntad, y esto le da frescura a la aventura y también previene posibles frustraciones o aburrimientos.

Otra cosa que tiene este juego a su favor es la facilidad de control de los personajes y los movimientos, cosa que no puede decirse de la mayoría de los juegos de 3D. Controlar los movimientos y las acciones de Link no es nada difícil, y el posible enredo que pueden causar tantos botones en un control (¿Recuerdan los Ataris con sólo una palanca y un botón?) es disminuído por un inteligente manejo de las opciones en los controles de Nintendo 64.

Claro que los espectaculares villanos del universo de Zelda no podían faltar, pero los adversarios más importantes de Link en esta aventura serán los acertijos que se presentan de vez en cuando. Este juego obliga al usuario a pensar antes de actuar, con un gran número de acertijos que deben de resolverse a través del juego para poder seguir avanzando; algunos son sencillos y fáciles de resolver, pero otros son más grandes y obligan al jugador a explorar un gran territorio en busca de la respuesta.

Como siempre en las aventuras de Link, mientras más se avanza en el juego se puede ir recolectando una serie de objetos especiales, armas y otros accesorios. Muchos son clásicos en Zelda, como el bumerang, la resortera, bombas y otros. Pero también está la poderosa Ocarina (que le da el nombre al juego), una herramienta qu ese volverá invaluable a medida que el juego avanza y que Link tendrá que aprender a usar en el camino. Al tocar la Ocarina (un instrumento musical) se podrán lograr grandes proezas, como abrir puertas, llamar a tu caballo y hasta teletransportarte a otros lugares, cosa que puede salvar a Link de muchos peligros.

Además en esta aventura el tiempo no es gratuito ni interminable. Mientras el juego avanza, el día se convierte en noche y esto trae muchos peligros al mundo de Link. Además, como el juego comienza cuando Link es un bebé y continúa hasta que se convierte en un adulto, el viaje en el tiempo también es una posibilidad a considerar, permitiéndote viajar al futuro y de regreso. Esto es interesante porque acciones realizadas en el pasado pueden cambiar el aspecto de las cosas en el presente y viceversa, acciones y reacciones que antes no podían verse en juegos de esta clase.

Zelda supera por mucho al promedio de los juegos actuales en las gráficas y el diseño que hacen que todo se vea único. los paisajes, personajes, accesorios, todo se ve real (tan real como puede ser un videojuego, claro) y le da un valor agregado a la aventura de Zelda. Pero lo mejor es que no se exagera en los gráficos, así que el juego tiene un look moderno y en 3D sin perder la magia y el "feel" de las aventuras anteriores. Este juego también hace uso de los llamados "cinematics", animaciones o películas que aparecen durante el juego y son usadas para que la historia avance. A diferencia de otros juegos, aquí no parecen innecesarias o fuera de lugar, y además seven espectaculares.

El sonido también es usado de manera extraordinaria, ayudando a la historia y aportando efectos de sonido que crean un ambiente muy especial. Los sonidos que emite la Ocarina, por ejemplo, no son molestos (como en otros juegos) ni se escuchan ridículos. La voz de los personajes es algo que los desarrolladores de juegos todavía no pueden mejorar, pero aquí los sonidos de los personajes (que consisten básicamente de risas, gritos de batalla y otros sonidos similares) no parecen estar fuera de lugar.

Definitivamente The Legend of Zelda: Ocarina of Time es una obra maestra de los videojuegos, y un arma muy fuerte con la que Nintendo compite contra otros sistemas como el PlayStation. Un clásico instantáneo que todos los jugadores deben probar y que no pasará de moda en mucho tiempo.