ISLAMABAD.- Los paquistaníes acogieron favorablemente este lunes el programa del nuevo hombre fuerte de Pakistán, general Pervez Musharraf, pero se inquietan porque no fijó plazo para un retorno a la democracia.
La Bolsa de Karachi saludó así el programa económico del general Musharraf con un alza de 2% a la apertura que, según los analistas, es una muestra de confianza por parte de los hombres de negocios y de los inversionistas.
Según los agentes de cambio, la orientación en alza del mercado es "el resultado de las promesas de mejoramiento de la situación económica hechas por el general Musharraf" en su alocución en la televisión el domingo en la noche.
El jefe del ejército, que llegó al poder por un golpe de Estado el martes, anunció la creación de un Consejo Nacional de Seguridad (CNS) de seis miembros del que será el "jefe ejecutivo".
Bajo la responsabilidad del CNS, dijo Musharraf, Pakistán aumentará el ahorro interior, emprenderá una reforma fiscal "pragmática", se desprenderá de empresas públicas deficitarias, reactivará la agricultura y adoptará "estrictas" medidas de austeridad.
Asimismo, Musharraf advirtió que la recuperación de los bienes del Estado robados será "continuada sin piedad".
"No tenemos motivos para no creer en su sinceridad personal", afirmó la analista Nasim Zehra, advirtiendo que el mundo "tenía que comprender" que Pakistán necesitaba una gran limpieza y que las condenaciones iniciales de la comunidad internacional cesarían con el tiempo.
No obstante, otro comentarista, Aslam Shaikh declaró que la ausencia de plazo fijo para un retorno a la democracia le recordaba "otra dictadura", la del general Zia-ul Haq que dirigió el país con mano de hierro de 1977 a 1988.
Por su parte, la ex Primer ministra Benazir Bhutto, dio una aprobación condicional a las declaraciones del general Musharraf.
Al tiempo que aplaudió su voluntad de luchar contra la corrupción y de reducir la tensión con la India, Benazir Bhutto apeló a un pronto retorno a las normas democráticas.
"Las fuerzas armadas no tienen la intención de quedarse en el poder más tiempo que el necesario para la restauración de la democracia en Pakistán", le
respondió de antemano el general Musharraf.