Más empleos y mejores salarios.
¿Qué vamos a hacer?
- Crear las condiciones para que la economía crezca a tasas de 7% y genere, cuando menos, 1,300,000 empleos anuales.
- Garantizar la estabilidad de los indicadores fundamentales de la economía y asegurar la solidez del sistema financiero
- Combatir el rezago laboral y el subempleo en el que viven millones de personas.
- Aumentar el poder adquisitivo de todos los mexicanos
- Democratizar la economía, distribuyendo las oportunidades para todos y en todas las regiones del país.
Nuestra prioridad es mejorar la calidad de vida de todos los mexicanos. Para lograrlo, proponemos un cambio en el modelo económico.
Un modelo distinto a los que hemos visto en México: ni las políticas populistas, ni el dogmatismo del neoliberalismo. Nuestra propuesta es un modelo económico donde el ser humano y el desarrollo de sus cualidades esenciales sean
El objetivo: una economía humana y moderna.
Esto quiere decir que, como primera condición, el gobierno tendrá la obligación de crear el marco institucional y las condiciones de certidumbre, claridad y participación necesarias para generar las fuentes de empleo que se necesitan.
De esta manera, sentaremos las bases de una economía dinámica de crecimiento sostenido. Solo así podremos garantizar las fuentes de empleo que demanda la población, particularmente aquellos que, año con año, se integran a la fuerza de trabajo, he iremos avanzando en forma efectiva para acabar con el gran rezago laboral que padece nuestro país.
Desafortunadamente y en perjuicio de la población, los últimos gobiernos priístas han fracasado en este empeño: hoy, 1 de cada 2 jóvenes está condenado al desempleo o la economía informal. Para ellos, el panorama es desolador.
No nos conformaremos con la simple generación de empleos, necesitamos que estos sean un instrumento de desarrollo humano y que estén mejor remunerados, en otras palabras, necesitamos un crecimiento económico con calidad. Durante los últimos 25 años, los gobiernos príistas han sido incapaces de llevar a cabo políticas que permitan aumentar el poder adquisitivo de los salarios. Hoy, un responsable de familia debe trabajar casi el doble de horas que requería la generación anterior, sólo para comprar lo mismo. Esto no es justo. Necesitamos que los trabajadores ganen más y que les alcance para más. Así, los salarios reflejarán el esfuerzo y la productividad, así como la importancia que cada persona le asigna al sostenimiento de los suyos.
El compromiso de más empleos y mejores salarios no son, exclusivamente, buenos deseos. Se ha demostrado en varios estados de la República y en muchos países que con políticas que estimulan la participación del sector privado, se generan los empleos necesarios, con salarios crecientes en términos reales, para satisfacer las demandas de la población.