Sting
Foto: Getty Images
Los Angeles (EU). Gordon Matthew Thomas Sumner, más conocido como Sting, también se ha sumado a la lista de personalidades que han declarado abiertamente haber tenido experiencias paranormales. Con muy corta edad, en el jardín de su propia casa veía a unos hombres ataviados con extrañas vestiduras: cascos, escudos, espadas y lanzas, pero no sabía quienes eran. Posteriormente, ya en el colegio, pudo comprobar que esos visitantes que él veía eran soldados romanos.
Pasaron los años, abandonó su profesión de profesor de educación física para darle un empujón a su carrera como artista, que antes tenía como hobbie, pudiendo así mudarse de una pequeña casa en Newcastle a una lujosa casa en Highgate, al norte de Londres, donde empezó a vivir experiencias extrañas que ha declarado abiertamente. Al llegar a su nueva casa, objetos que habían sido dejados conscientemente en algún lugar desaparecían sin dejar rastro. Además, cuando se acostaba por la noche, comenzaba a oír susurros que con el paso del tiempo se convirtieron en palabras perfectamente audibles, y que seguía escuchando aún cuando se levantaba a encender la luz.
A pesar de ello no le dio mayor importancia, achacando estos fenómenos al adormecimiento. Sin embargo todo cambió cuando nació su hija y los fenómenos se intensificaron. Una noche no hubo susurros, sino gritos pidiendo auxilio que salían de la habitación de su hija. Cuando llegó a la habitación pudo ver como los juguetes de su hija, los móviles que se ponen a los bebés, giraban a toda velocidad como si tuvieran un motor muy potente. Miró hacia la ventana por si hubiera sido una corriente de aire, pero ésta estaba cerrada. Cogió a su hija y salió corriendo.
Estos fenómenos llegaron a tal punto que tuvo recurrir a los servicios de parapsicólogos profesionales que actuaron en su domicilio. Al fin, parece que hubo éxito. Después de esta intervención, las cosas dejaron de desaparecer y los juguetes ya solo se movían para distraer a su pequeña hija.
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