Rachel Weisz acompañó a Amenábar en la presentación del filme en Madrid
Foto: Getty Images
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Madrid (ESPAÑA). Alejandro Amenábar inicia esta semana en España el estreno mundial de su nueva película, Ágora, una superproducción histórica de factura española rodada en inglés en la cual el director español, nacido en Chile, denuncia el recurso a la violencia frente al entendimiento entre los hombres.
"Se supone que no estoy nada nervioso antes de los estrenos, pero anoche no pude conciliar el sueño; algo nervioso debo estar", confesó el director de Mar Adentro, Oscar a la Mejor Película Extranjera en 2004, al presentar el filme en la Biblioteca Nacional, en Madrid.
Ágora cuenta una historia ambientada en la Alejandría del siglo IV que "sigue pasando hoy", en palabras de su director, de 37 años y nacido en Santiago de Chile.
Hipatia, su protagonista, interpretada por la actriz británica Rachel Weisz, es una filósofa y astrónoma "de espíritu moderado", según Amenábar, que vive la destrucción de la Biblioteca de Alejandría y el inicio del fin del imperio romano, mientras avanza un cristianismo que como otras religiones de la época es violento y lucha contra el conocimiento.
"La película está denunciando a la gente que en algún momento decide dejar de contrastar ideas, aparca la razón, no hay sitio para el diálogo y recurre al palo, y eso pasaba hace mil 600 años y sigue pasando hoy", describió su director.
El filme, el quinto de Amenábar, al que ha dedicado los últimos cuatro años, es una superproducción cien por cien española, rodada en Malta con un elenco internacional y en la que se han invertido 50 millones de euros.
"La decisión del idioma estaba muy clara, por un lado estaba la decisión económica y cuando tienes una película de 50 millones de euros, como dice Umberto Eco, el latín del siglo XX es el inglés", por lo que "la opción más lógica era rodar en el latín del siglo XX", explicó Amenábar.
A pesar de lo que muestra en el filme, Amenábar se considera optimista y que sus películas insuflan esperanza.
"Hay que pensar que siempre se puede ir a mejor y que cualquier tiempo pasado generalmente fue peor. Estamos viviendo una etapa de cambio, de incertidumbre a todos los niveles (...) pero no tiene por qué llegar a ser necesariamente un paso atrás", explicó.
"Eso también está en mis películas, aunque puedan parecer finales muy oscuros o muy terribles, siempre me gusta que haya un halo de esperanza", comentó.
En el plano personal, el director se considera "ateo": "Fui educado en la fe católica en un colegio católico, he pasado por el agnosticismo y ahora me considero ateo"; "creo en una instancia superior llamada naturaleza". "No sé si soy más feliz o menos feliz; no siento necesidad de imponer a nadie mis ideas, pero sí de manifestarlas", reconoció.
El director de Tesis y Los Otros promociona la cinta actualmente en España, primer país donde se estrena, junto a Rachel Weisz, el actor británico Max Minghella y el guatemalteco Oscar Isaac, después de haberla presentado fuera de concurso en el Festival de Cannes y en el de Montreal.
Seguidamente estrenará el filme en enero en Francia, donde participará en el festival de Montpellier, y en Alemania, y se espera concretar su estreno en Estados Unidos esta semana.





