Pablo Larraín.
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Venecia (ITALIA). El cineasta chileno Pablo Larraín, un joven prodigio del cine de América Latina, presentó el domingo en Venecia 'Post Mortem', su visión 'política pero no panfletaria' del derrocamiento de Salvador Allende y el ascenso al poder de Augusto Pinochet en septiembre de 1973.
PREGUNTA: ¿Considera su filme político?
RESPUESTA: Sí. Es un filme político pero no panfletario. Por supuesto que es político, el presidente de la República ha muerto con su cráneo estallado. Eso es lo más político que existe. Hay que volver a verlo porque no se comprende.
Es algo que no he terminado de comprender. Es todavía para mí un misterio.
PREGUNTA: La imagen del cadáver de Allende en la morgue para su autopsia en el filme es muy fuerte, una herida para su país. ¿Chile afrontó su pasado?
RESPUESTA: Pinochet murió hace sólo cuatro años con 30 millones de dólares y 3.000 desaparecidos. Las personas que torturaron y mataron están aún vivas. Puede que alguien piense que eso está resuelto. Yo digo que no.
Yo lo que pido es comprender, saber qué pasó, ir allá (en ese tiempo, ndr) para tratar de entender qué pasó. Nada más. No quiero juzgar, ni dar un juicio. Quiero ir a ese espacio sin juicio, ni opiniones, ni moral. Y desde ese lugar reflexionar. Instalarme en algo ambiguo como son los espacios de los vivos y los muertos. (...)
En el filme hay elementos que son reales y otros no. En el caso de Allende todos los elementos son reales. Lo que interesa es asistir a ese lugar, porque la autopsia de Allende es la autopsia de Chile.
PREGUNTA: El tiempo parece como congelado en el filme. ¿Por qué?
RESPUESTA: Lo veo más frío que congelado. Hay una distancia que me permite trabajar con la poética, con el absurdo, con el asco, con materias muy urbanas. A la morgue vamos todos, tú, yo. No acepto la acusación de un periodista de feísmo, que es una apreciación estética. Sería como decir que Chile es feo, eso no es así. Recreamos muchas cosas, las casas, lugares, hospitales, son todos reales. Entonces no es feo.
PREGUNTA: La película muestra el ardor político de esa época. ¿Nostalgia?
RESPUESTA: La nostalgia la sienten las personas que son mayores con respecto a mí (34 años, ndr) y que vivieron esos días. Como yo no los viví me siento con más libertad para abordar el tema, o mejor con una libertad privada: Expresar el punto de vista de una persona que no lo ha vivido. Tiene muchas conjeturas y opiniones, porque no es una película panfletaria.
PREGUNTA: ¿La familia Larraín es una dinastía?
RESPUESTA: No, no es una dinastía, no me siento de un grupo poderoso. La película es un acto de libertad con respecto a un pasado que pesa, que pesa mucho.
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