
El Auditorio Nacional fue el recinto para la entrega número 51 de los Ariel, premio máximo del cine en México. Con una atmósfera íntima y poco ostentosa, la ceremonia se vio opacada por las incongruencias de esta edición y la polémica desatada por Daniel Giménez Cacho quien, luego de ser excluido de las nominaciones, pide que se refunde la Academia Mexicana de Artes y Ciencias Ciematográficas.
Foto: Clasos

El Auditorio Nacional fue el recinto para la entrega número 51 de los Ariel, premio máximo del cine en México. Con una atmósfera íntima y poco ostentosa, la ceremonia se vio opacada por las incongruencias de esta edición y la polémica desatada por Daniel Giménez Cacho quien, luego de ser excluido de las nominaciones, pide que se refunde la Academia Mexicana de Artes y Ciencias Ciematográficas.
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El Auditorio Nacional fue el recinto para la entrega número 51 de los Ariel, premio máximo del cine en México. Con una atmósfera íntima y poco ostentosa, la ceremonia se vio opacada por las incongruencias de esta edición y la polémica desatada por Daniel Giménez Cacho quien, luego de ser excluido de las nominaciones, pide que se refunde la Academia Mexicana de Artes y Ciencias Ciematográficas.
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Foto: EFE

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