Melbourne (Australia), 25 ene (EFE).- El continente australiano y el Grand Slam de Asia Pacífico se abren para el chileno Fernando González que en Melbourne ha alcanzado la cota más alta de su carrera en los denominados grandes y que tiene ahora la oportunidad de su vida de lograr la final.
Tras una completa demostración de fuerza, pero también ayudado por la lesión del español Rafael Nadal en el glúteo y el isquitiobial izquierdo, González se asoma ahora a las semifinales contra el alemán Tommy Haas, un jugador que figura en esta ronda de milagro, pues salvó un punto de partido contra el ruso Nikolay Davydenko en cuartos.
González sigue los pasos de Marcelo Ríos, finalista en 1998 ante el checo Petr Korda, pero con varios ingredientes nuevos en su estilo de juego. Rebajó peso, casi unos seis kilos la temporada pasada, cuando llegó a tres finales consecutivas, Viena, Masters Series de Madrid y Basilea, y amoldó su revés para hacerlo más sólido con mucho efecto cortado.
En ese periodo y gracias a su nuevo entrenador, el estadounidense Larry Stefanki se 'cocinó' el nuevo González que ha despertado en Australia, completando el último cuarto de final grande que le quedaba en su palmarés y alcanzando la primera semifinal de su carrera en estos históricos torneos.
González es el último gran eslabón del tenis chileno que tuvo a Anita Lizana y al gran Luis Ayala como los verdaderos precursores de lo que llegaría después. Ayala alcanzó dos finales de Roland Garros, en 1958 ante el australiano Mervin Rose y en 1960 ante el italiano Nicola Pietrangeli, y llegó a estar situado entre los cinco mejores del mundo.
Luego, toda una generación de tenistas apareció siguiendo sus pasos: Hans Gildemeister, Ricardo Acuña, Jaime y Alvaro Fillol, Pedro Rebolledo, Ríos, el primer número uno del mundo chileno, y más en la cercanía Nicolás Massu, Paul Capdeville y Adrián García.
González es el rey de esta nueva generación. 'Mano de Piedra González', 'El ají rojo y caliente' o 'Speedy González', como se conoce a 'Feyna', se ha ganado a pulso estos apelativos y la supremacía que exhibe.
Fernando es ambicioso, sabe que aún puede llegar más lejos, e incluso se muestra osado en algunas ocasiones, como cuando prometió y cumplió que ganaría a Lleyton Hewitt en su pista, en cuatro sets, o al temible James Blake, en solo tres.
Además sabe como proteger sus ilusiones. Cuando se le preguntó si se había percatado de la lesión de Nadal no dudó en señalar que solo se percató que el español había pedido 'trainer', e incluso tensó aún mas la cuerda al comentar, que de haberse dado cuenta le hubiera jugado con puntos más largos, perdiendo ahí una ocasión de mostrarse más deportivo.
La compañía de su novia, la mejor raqueta latinoamericana del momento, la belleza argentina Gisela Dulko, también ha servido para que el juego de González adquiriese estabilidad. Dulko fue eliminada en el cuadro individual en la segunda ronda por la rusa Nadia Petrova, y en la tercera de dobles junto con la italiana Maria Elena Camerin.
Dulko y González tenían previsto jugar el mixto juntos, pero Larry Stefanki, les convenció de la inconveniencia de hacerlo, habida cuenta de los duros partidos que le esperaban a su pupilo. Gisela aceptó ese papel y ha sido desde entonces su principal seguidora.
Haas tiene experiencia en estas rondas. Sus mejores actuaciones en un grande se dieron aquí en Melbourne en 1999 y 2002, también en semifinales, y su juego parece listo después de perderse todo el 2003 recuperándose de una operación en su hombro derecho.
Su novia, la actriz estadounidense Sara Foster, es su baluarte como Gisela con González. Pero algo más nerviosa que la argentina, no para de moverse en el palco, pasando de la desesperación al éxtasis. Modelo para las firmas Guess y Tommy Hilfiger, Sara y Haas llevan su vida privada en secreto y él se niega a comentar su relación en público porque tiene un contrato en exclusiva con el periódico Bild Zeitung.
Su técnico, Thomas Hogstedt, anterior del también germano Nicolas Kiefer, comenzó a trabajar con Tommy en noviembre del 2005 sin saber realmente si volvería a la elite, en parte porque 'Hasi' tiene un temperamento endiablado en la pista.
En su partido contra Davydenko Haas mantuvo consigo mismo una serie de diálogos para sacarse su rabia. 'Así no puedes ganar, el público no ha pagado por esto, nada funciona', se martilleaba constantemente, hasta que al final, cuando dio con la clave se reafirmó en su objetivo. 'Ahora sí vas a ganar', se dijo.
Enfrentamientos:
Fernando González (CHI), 1 - Tommmy Haas (ALE), 0
Año Torneo Superficie Ganador Resultado
2004 Copa Mundo Equipos Tierra Fernando González 6-4 y 7-6 (4).
-

- EFE - Todos los derechos reservados. Está prohibido todo tipo de reproducción sin autorización.
