| | ![]() | | El corazón lo impulsa | ![]() |
| |

Juan Ignacio Reyes
Mexsport © Derechos Reservados |
Juan Ignacio Reyes un ejemplo | Los brazos no lo impulsan, las piernas no son su soporte, es el corazón el que lo obliga, el que le hace dar más y no importa si la meta es ambiciosa. | | |
26/01/2007 | Sam Luna Fundación Mexico Unido.- Los brazos no lo impulsan, las piernas no son su soporte, es el corazón el que lo obliga, el que le hace dar más y no importa si la meta es ambiciosa, Juan Ignacio Reyes potencializa sus capacidades para lograr sus objetivos. Su vida ha estado llena de obstáculos a seguir, como esos metros que lo separan del triunfo, de la gloria que cada vez saborea más y más.
Juan ha sido ganador de varias medallas en los Juegos Paralímpicos de Sydney, Australia, y de Atenas, Grecia en la disciplina de natación.
Él nació con una enfermedad que hizo que sus padres decidieran: o su vida o tres de sus miembros. La opción seleccionada fue luchar por vivir y fue la mejor, porque ahora este gran ser humano demuestra su gran capacidad atlética en cada competencia nacional o internacional en la que toma parte. El deporte se ha convertido en parte fundamental de su vida y lucha todos los días por superarse.
“Claro que tengo hambre de triunfo. Soy un atleta, esto no lo hago como pasatiempo, es mi vida. Después de los Juegos de Atenas tomé un año de descanso, porque le había dedicado mucho tiempo al deporte; necesitaba que concentrarme en los estudios (está por terminar la licenciatura en Mercadotecnia), pero ya regresé.
Acabo de romper la marca mundial en 50 metros estilo mariposa, en Estados Unidos, así que creo que estoy en gran nivel”.
Juan, debido a sus recientes triunfos, ha estado en la escena pública frecuentemente. Sin embargo, él afirma: “No hacemos esto para que nos volteen a ver.
Los éxitos tienen como consecuencia que hagamos apariciones públicas. En realidad, el deporte es una forma de vida, una forma de competencia, nada más.
Pero estoy contento, porque gracias a esto la gente y las autoridades, nos ponen más atención y así las personas con discapacidad tenemos mayores foros y apoyos”. | | |
| |
-¿Qué hubiera pasado si el deporte no entra en tu vida? “El hubiera no existe. Pero dudo que mi vida fuera igual, si no hubiera practicado el deporte. Lo inicié como terapia, también como integración social. Poco a poco me di cuenta de que podía lograr buen nivel y comencé con las competencias; primero a nivel nacional, luego en el extranjero y, ahora, a nivel paralímpico, que ya son palabras mayores”.
Para él, el momento de competir es lo más apasionante: “Cuando estoy a punto de competir, la adrenalina fluye por mis venas, los nervios se crispan, es una sensación incomparable. Además, el deporte me da la oportunidad de conocer a muchas personas y diferentes culturas. He hecho grandes amigos en estas competencias”.
Juan Ignacio sonríe y con ayuda de su prótesis se aleja. La gente lo ve, él los entiende y sonríe, sabe lo que significan esas miradas, son de admiración, pues es un hombre que se impulsa con el corazón.
ESCRÍBENOS
| | |
|
| | | ![]() | | | Otros Artículos | ![]() |
|