Tiger Woods da la cara
Foto: Getty Images
Tiger Woods finalmente dio la cara. Y no fue la acostumbrada, la del triunfo.
El mejor golfista del mundo habló públicamente por primera vez en tres meses, cuando se desataron los rumores de sus infidelidades. Woods aceptó toda su responsabilidad.
"Estoy avergonzado por mi comportamiento", dijo Woods. "Mi conducta lastimó a las personas que más quería. Mi esposa y mis hijos".
Leyendo un comunicado frente a una cámara, Woods con la voz quebrada en más de una ocasión, dejó entrever el futuro de su carrera profesional.
"Planeo volver al golf algún día, pero no se cuando", dijo con la mirada seria. "Dudo que sea este año. Necesito hacer que mi comportamiento sea correcto".
Entre las primeras declaraciones públicas de Woods, el golfista admitió haber sido infiel a su esposa Elin Nordegren en más de una ocasión y haber estado en terapia durante los últimos 45 días, cuestión que piensa retomar lo más pronto posible.
"Por 45 días estuve en terapia haciendole frente a mi situación. Tengo un camino muy largo que recorrer. Entiendo que la gente tiene preguntas y quieren saber las fechas y detalles de mis infidelidades", comentó con tono sombrío.
"Cada una de esas respuestas son entre Elin y yo. Entre esposa y marido", agregó.
Entre las múltiples disculpas que emitió, Woods se dirigió a un sector especial de sus aficionados, que después de su familia, son su prioridad.
"Los padres que me señalaron como ejemplo para sus hijos les debo una disculpa especial", dijo viendo frente a la cámara.
Al fin de cuentas, Tiger emitió pocos detalles de sus detalles, pero dejó en claro que nunca fue atacado por su esposa Elin Nordegren durante aquel accidente automovilístico en noviembre pasado.
"No juego bajo diferentes reglas. Yo traje este escándalo para mi, mi familia, mi madre, mi esposa y todos los que me admiran", dijo Woods. "Mis fracasos me han hecho verme a mi mismo de una manera que nunca habría querido. Ahora me toca enmendar mis errores".
Woods se mostró sincero y arrepentido, decepcionado de la imagen que proyectó al mundo entero por sus infidelidades maritales.
"Fui criado como budista y con el tiempo dejé esta práctica. El budismo enseña a dejar los impulsos y a aprender a controlarme. Obviamente olvidé lo que se me enseño", dijo al tiempo que pidió privacidad para su esposa, hijos y madre. "Reconozco que soy el único culpable y se que soy yo el que necesito cambiar. Le debo a mi familia ser una mejor persona".
Y así, Tiger emitió un último rugido antes de volver a ocultarse en la selva, esperando el momento de volver a acechar los campos de golf.
"Es dificil admitirlo, pero necesito ayuda", finalizó.
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