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Milán.- El estreno de la liga de futbol italiana
dividió hoy una vez más a los milaneses, ya que mientras los "tifosi"
del Milan celebraban con júbilo la victoria a la que había llevado
Oliver Bierhoff, los derrotados jugadores del rival, el Inter,
recibieron sólo comentarios negativos de los aficionados.
El entrenador del Inter, Marcello Lippi, explotó tras la
estrepitosa derrota 2-1 en su visita a la Reggina.
"Si yo fuera el presidente del club, echaría al entrenador y
patearía en el culo a los jugadores", declaró Lippi en un tono muy
cargado.
El Inter comenzó la temporada con grandes esperanzas, después del
decepcionante mal año de la pasada Liga. Pero el primer partido fue
peor que nunca. "Siento vergüenza de este equipo", aseveró el técnico
de 52 años, que ganó con la Juventus de Turín todos los títulos a
mediados de los noventa.
Lippi se siente abandonado por los jugadores del Inter. "Quien
juega de este modo, o no cree más en el entrenador o confía que la
victoria proceda de la mano de Dios", atacó Lippi.
La crisis está servida. La marcha de Lippi es inevitable. Incluso
si el director técnico Lele Oriali, como representante del presidente
del club que no está presente, intenta rechazarla.
Lippi no consiguió jamás en Milán hacer un equipo con los
jugadores de primera clase comprados, en parte, sin un criterio.
Esto, junto a no poder contar con los grandes delanteros Ronaldo y
Christian Vieri, que casi sistemáticamente se caen en las
convocatorias por sendas lesiones en la rodilla, no hace el trabajo
de Lippi más sencillo.
Tampoco lo tuvo sencillo el entrenador del Milan, Alberto
Zaccheroni, que también está constantemente bajo presión para
conseguir éxitos.
El controvertido presidente del club, Silvio Berlusconi, sólo
espera cualquier error para poder echar al técnico, al que no
aprecia en exceso. Sin embargo, Zaccheroni, al contrario de Lippi, se
hace "intocable" gracias a sus regulares éxitos. Y así sucedió
igualmente en el estreno de liga. Mientras que el gran favorito y
defensor del título, el Lazio, sólo consiguió empatar 2-2 frente al
Atalanta, el Milan obtuvo una victoria en su estreno, al igual que la
Roma y la Juventus.
Oliver Bierhoff depositó la primera piedra para la victoria 2-0
frente al eterno rival con su temprano gol en el minuto 16. Para
Bierhoff fue como una "recompensa", después de la lesión en la
rodilla producida en la Eurocopa pusiera en duda su puesto como
titular en la selección alemana y en el Milan.
"Creo que he reaccionado bien", se alegró Bierhoff sobre su
actuación en el partido y matizó "que da confianza".
Zaccheroni se mostró también muy contento con el alemán. "Bierhoff
trabajó mucho por el equipo, como siempre", señaló.
Sin embargo, sí hubo críticas por parte de la prensa italiana. "Su
gol fue casi una casualidad. Por lo demás fue difícil verlo entrar en
juego", asevera hoy "La Gazetta dello Sport", aunque reconoció que
"Bierhoff siempre aparece cuando se necesita".
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