El Norte.- MASSACARRARA, Italia. Inició como un reportaje sobre la vida de la familia española de Luis Miguel.
...Pero luego, el tío del cantante mexicano, Vicente Gallego (hermano de Luisito Rey) le propuso hacer un libro que al escritor le pareció tendencioso, pues no tenía otro objetivo que dar una mala imagen de su sobrino.
Por eso, Javier León Herrera, autor de Luis Mi Rey, desechó ese proyecto y mejor hizo trato con una editorial española para realizar su obra de forma independiente.
"En diciembre del 95, al saber que en España había mucha familia de Luis Miguel, la agencia Hispanews me ofreció hacer unos reportajes al respecto", comentó, "al darnos cuenta de lo extenso que estaba quedando el proyecto, decidimos mejor ponerlo en un libro.
"Es así que inicio mi labor de investigación con la familia española, para después hacer lo mismo con su familia en Italia, los Basteri".
El tío de Luis Miguel ya tenía material para hacer un libro,que iba a ofrecer a varias editoriales.
"Esa era una historia (la del tío) contada de forma muy tendenciosa, porque lo único que quería era decir mentiras", expresó León, "yo le dije que no aceptaba el proyecto porque no compartía sus pun tos de vista. Yo quería hacer una obra digna de Luis Miguel, realizar una investigación rigurosa, profesional y que se apegara sólo a la verdad".
Luis Mi Rey se realizó en 14 meses, tiempo en el cual el autor estuvo en Italia, México, España, Puerto Rico, Argentina, Brasil y Estados Unidos recogiendo datos relevantes de la familia Gallego Basteri.
"En estos meses me entrevisté con ambas familias, así como con personas que han estado involucradas directamente con ellas y con el fenómeno Luis Miguel", indicó, "en ocasiones encontré dificultades, porque las personas no deseaban tener problemas con el cantante. Incluso, algunas de las que me dieron información, me pidieron que no apareciera su nombre en el libro, por temor".
Una de las fuentes más importantes para realizar Luis Mi Rey fue la familia italiana del cantante.
"No tengo más que palabras de agradecimiento hacia la familia Basteri", dijo, "ellos contribuyeron conmigo de forma desinteresada, sin pedirme dinero alguno.
"Ellos lo único que quieren es que esta obra pueda contribuir en algo para encontrar a Marcela Basteri, mamá de Luis Miguel, quien desapareció desde 1986 sin dejar rastro alguno".
Marcela es hija única de Sergio Basteri y sobrina de Adua; ambos viven en MassaCarrara.
"ESTA BELLISIMO"
Como forma de agradecimiento y respeto, León viajó a MassaCarrara, Italia, para visitar de nueva cuenta a la familia de Luis Miguel y entregarle una copia del libro.
"Está bellísimo...", fue la expresión que Sergio utilizó para describir al libro después de verlo.
El abuelo del cantante esta hospitalizado en una casa de reposo de MassaCarrara.Fue operado de un pulmón, lo que le dificulta hablar.
León estuvo con él y hoja por hoja le explicó el contenido de la obra.
Incluso, hubo algunas fotografías que ahí aparecen que ni el propio abuelo del artista conocía.
¿Quién es éste?, le preguntó Javier a Sergio, al momento que le mostraba una foto del libro.
"Es mi papá, es mi papá", comentó Sergio, batallando al hablar, emocionado al reconocer a su padre.
"Mira, éste soy yo y mis hermanos, son fotos que no había visto", dijo sorprendido.
A Sergio le dio mucho gusto ver material fotográfico inédito de su familia, y se lo agradeció al autor.
"Es una obra bellísima, nos gustó mucho", expresó Adua Basteri, tía abuela de Luis Miguel, "refleja perfectamente cómo han pasado las cosas en nuestra familia, nada de aquí es mentira".
Los Basteri consideraron que Luis Miguel no tiene razón para molestarse por la aparición del libro.
"No tiene por qué, ya que es un homenaje a sus antepasados", expresó Adua, "si nosotros no nos molestamos y aceptamos el libro, él mucho menos tiene que hacerlo. Luis Miguel debe comprender que, independientemente de su carrera, existen en Italia personas de su sangre que están sufriendo por no saber nada de su madre. Su abuelo está desesperado y muy enfermo".
En Luis Mi Rey se narra la vida de los Gallego y Basteri. Cómo llegan a España e Italia, respectivamente, y cómo se conocen Luisito Rey y Marcella Basteri.
Posteriormente, se relata cómo surge el fenómeno de Luis Miguel y los problemas que ha tenido el cantante a través de su vida.
"La gente que lea el libro se va a dar cuenta de que es una obra seria y que no ofende para nada a Luis Miguel", expresó León,"cuando terminen de leerlo van a entender por qué Luis Miguel actúa de tal forma, ya que realmente ha sido víctima de muchas circunstancias.
Van a saber comprenderlo cuando se enteren de sus desgracias".
Luis Mi Rey cuesta en España 2 mil 200 pesetas (alrededor de 12 dólares).
El reencuentro con los Basteri
Tras la publicación del libro, el autor viajó a MassaCarrara para mostrarlo a la familia Basteri y agradecerle su colaboración. El Norte presenció en exclusiva el encuentro y la sorpresa de la familia por descubrir fotos que desconocían. "Refleja perfectamente cómo han pasado las cosas en nuestra familia, nada de aquí es mentira", dijo Adua Basteri. "Luis Miguel debe comprender que, independientemente de su carrera, existen en Italia personas de su sangre que están sufriendo por no saber nada de su madre. Su abuelo está desesperado y muy enfermo", añadió la tía del cantante.
El Norte.- MASSACARRARA, Italia.- (N. de R.) Marcela Basteri estaba de vuelta en Massa-Carrara. Sólo después de varios días de depresión y llanto se abrió con su familia y le contó que la convivencia con su marido y su suegra se había vuelto intolerable en su casa de España.
-La vida con mi suegra es imposible, no puedo organizar mi propia casa, yo lo intento, lo he estado intentando, pero no he podido llegar a establecer una relación con ella.
Un nuevo llanto interrumpe su exposición. Hay quien sospecha que aquella pena no solamente estaba motivada por la poca afinidad que tenia con Matilde Sánchez, que le había llevado, según decía, a estar desposeída de su papel de ama de casa. Las sospechas eran lógicas, pero no pueden ser confirmadas. Marcella, que en el fondo sigue enamorada de Luis Rey, prefiere ocultar algunos detalles que delaten todo el sufrimiento que ha soportado en los últimos años...
-No hace más que decir que es ella quien manda allí, y Luisito le da la razón, ya sea en la casa de Madrid o en la de México, de verdad que no puedo, yo siempre he sido una mujer de mi casa, nunca le he fallado a mi marido, y ahora no puedo tan siquiera estar en mi propio hogar, coloco las cosas y ella va y las deshace. Además ha recogido las llaves de todos los sitios.
... No tuvieron que transcurrir muchos días para que Luisito se preocupara por el hecho de que tenía puesto a nombre de su mujer muchos y valiosísimos bienes, la mayoría de las ocasiones para poder gozar de ventajas fiscales o evitar posibles acciones legales en su contra. con la situación matrimonial que se había desatado, y por supuesto al no estar realmente casados, todas aquellas propiedades no tenían más que un dueño legal y éste no era otro que Marcella Basteri Tarrozzo.
La telefoneó a Italia. Le insistió una y mil veces en que tenía que acudir México, que recapacitase, que le perdonase. No quiso mencionarle que debería firmar un documento que avalase el traspaso de titularidad de la casa, el Rolls Royce que compraron en Italia, etc.
Marcella ve una puerta abierta para poder agarrarse al menos al amor y el cariño de sus hijos, sobre todo el pequeño, Sergio, cuya corta edad le había dejado inmaculado de todos los comentarios y el descrédito que su padre hizo sobre ella con sus dos hijos mayores.
-Está bien, está bien, iré- le responde por el auricular.
A su regreso a casa no tardó mucho en ver que las cosas cambiaron un poco. Marcella se desespera en México y se muestra reacia a aceptar un traslado de residencia que le ha propuesto su marido para ir a Los Angeles. Se confiesa en una carta que escribe a su padre.
Espero que estés bien, yo no puedo decir lo mismo, no te quiero mentir, todo va mal. Luis me ha dicho de ir a Los Angeles con Alex y Sergio a un apartamento solos, la idea no me gusta, pero al menos puedo estar cerca de Micky. Luis y yo hemos llegado a la conclusión de ser amigos, porque no puedo soportar cosas que no son verdad, te lo juro, y no me creo lo que está pasando, es muy desagradable. No salgo, no quiero ver a nadie, estoy todo el día fumando y tomando café, no me siento bien, me siento extraña, me gustaría estar contigo. Gracias por los días que estado contigo, has hecho que no me falte nada. La herida está abierta, haré todo lo posible por cerrarla. Los momentos que estoy pasando no se los deseo a nadie, estoy sufriendo mucho.(...)
El encuentro de dos amigos
Andrés García ha organizado una fiesta de fin de año en su residencia de Acapulco. Entre sus invitados se encuentra la familia Gallegos al completo. Luis Miguel ha aparecido acompañado de diez niñas, está radiante. Luis y Andrés dialogan. Todo son satisfacciones. Ha sido un año excepcional, lleno de muchas y buenas novedades: el Festival de Viña del Mar le supuso la Antorcha de Plata, se convirtió en el primer latino que logra un Grammy gracias a la canción que interpretó a dúo con la cantante Sheena Easton y su éxito en San Remo lo catapultó aún más en Europa...
...Los dos viejos amigos ríen. Andrés sabe que no todo es perfecto en el entorno de Luis Miguel, sobre todo en lo que refiere al matrimonio de Luis y Marcella. A pesar de ello no dice nada.
Procuran disfrutar de la noche y de la fiesta.
Más conflictos
En enero de 1986 una nueva y más traumática separación. Luisito prepara con un abogado el documento mediante el cual Marcella cede algunas importantes propiedades. Ella por su parte está feliz con el trato, va a recoger a su hijo menor para llevárselo a Massa-Carrara y logrará que la dejen en paz. El pequeño Sergino será la única ilusión que le ayudará a seguir adelante.
El día de la firma está tensa. Estampa su rúbrica sin leer siquiera lo que está firmando.
El abogado la mira soslayo y calla. El ambiente puede cortarse con un cuchillo. Callado y con asombro, observa a aquella mujer arrugar el papel con rabia y tirarlo en la cara de su pareja.
-Te puedes meter los papeles en donde te quepan. yo y Sergio nos vamos a Italia.
En Acapulco está convocada una reunión que se presume va a ser bastante tensa. Son los primeros meses de 1986 y hace mucho tiempo que las diferencias con los ejecutivos de EMI van más allá de las presumibles entre una compañía discográfica y el manager de un artista. La ruptura entre ambos parece ser cuestión sólo de una cuenta atrás...
Rosi Esquivel visita un día a Luis Rey en una casa de Acapulco. Ignora si es suya o alquilada, pero poco importa eso cuando advierte en las palabras de aquel hombre un pesimismo casi irreversible sobre el futuro de Luis Miguel en EMI. De regreso al Distrito Federal va pensando en la proposición recibida para una dedicación exclusiva en la empresa de aquel cantante. Será cuestión de pensárselo.
La tristeza del ídolo
Abril Campillo y Luis Rey viven un romance que ya nadie ignora. Los dos están presentes en la fiesta del empresario Carlos Santana le ha querido organizar a Luis Miguel. Aquello es como una despedida y como un pequeño homenaje. En la residencia del empresario se dan cita muchos artistas conocidos del medio, tanto mexicano como extranjeros: Dyango, Angélica María, Lucerito, Ricardo Rocha.
Micky canta y se acompaña con la guitarra. Está a punto de viajar a Estados Unidos donde le han ofrecido la participación en una serie de televisión (Luisito lo tenía todo preparado para trasladar la residencia a Los Angeles durante unos meses por diferentes motivos).
Todos le miran, creen que están frente a un especial, un elegido. los que le conocen más íntimamente saben además de la extraordinaria personalidad que posee. Ya son menos los que pueden instruir tras aquella silueta espléndida el sufrimiento de un hijo que extraña a su madre, que padece la separación de sus progenitores y que ve tambalearse una familia a la que tanto ha amado, un hogar que creyó poder armonizar con su carrera y que ahora le hace sentir cierta culpabilidad por verlo deshecho.
Lo que ya nadie puede ver en esos momentos y jamás descubrirá, es la tentación que pueda llegar a tener de dejarlo todo, de abandonar, de no hacer caso a su padre, una persona de la que espera algún día se arrepienta de todos, sus defectos. Luis Miguel viste una camisa a cuadros y un pantalón vaquero el día que cumple los 16 años ...
El cerebro de Micky empezaba a repetir con demasiada frecuencia las mismas zozobras: ¿Cómo enfrentarse a un manager que es sangre de tu sangre, cómo diseccionar al padre del jefe de acero? Encima de eso, ahora escucha que entre las mil excusas que ha puesto para justificar el adiós de Marcella están las derivadas de las carreras de su hijo, o sea, que poco menos que él es medio culpable. Todas las elucubraciones se ahogan en la personalidad de un joven al que se empieza a ver menos alegre.
En el domicilio se ve inmerso en un gran vacío, no sabe qué hacer, trata de distraerse con su hermano Alejandro, o con su secretaria, o con el profesor de inglés. La vida ya no es como antes. El dejar de cantar es un fantasma que ronda su cabeza con más frecuencia de la que sería de desear...
El último viaje
Marcella está muy lejos del Centro Libanés y totalmente ajena a los rumores que sobre su vida alguien hace circular entre el medio mexicano. Ella sigue disfrutando del calor de su familia italiana y cuidando de su hijo pequeño, Sergio.
Con el paso del tiempo ha mejorado. ya quedaron atrás los primeros días, cuando se escapó sola, muy demacrada, con un aspecto físico lamentable, terriblemente delgada, sin color.
Ahora había engordado un poco, había dejado de beber tanto y mucha de la ropa que había traído en un principio ya no le servía, le venia pequeña. Su tía Adua, Con la que comparte su intimidad y la mayor parte de su tiempo, se alegra de ver a su sobrina recuperada y dispuesta a quedarse a vivir definitivamente en Italia
Le había señalado a sus familiares su deseo de encontrar un pequeño empleo, aunque fuera de camarera, y asentarse en Massa-Carrara. Durante todo el tiempo que llevaba allí no había hecho actividad alguna. No hacía nada, comía, dormía, su tía Adua lavaba, hacía la comida, intentaba cuidarla...
De día, Marcella y Sergio solían ir a casa de Adua. Luego, por la tarde, les llevaban de regreso a casa de su prima Luisa, donde dormían. Se levantaban bien tarde, pasadas las doce, hasta que iban a despertarles.
-Si que duermes, querida...
-Oh sí, tía, qué maravilla, estoy tan bien, tan tranquila. Me parece como si hubiera vuelto a nacer.
Algunas veces las paredes de aquella habitación eran testigas de largas conversaciones. A pesar de su mejoría, a Marcella no le gustaba hablar sobre sus propios problemas. Sólo de vez en cuando hacía comentarios puntuales de la situación de su hijo famoso.
-¿Sabes lo que te digo ? Que Luis Miguel se cree que es muy rico, que tiene conseguido todo, y lo que no sabe es que cuando sea mayor de edad va a darse cuenta de que lo único que tiene en la mano es un puñado de moscas y nada más.
Solamente se venía abajo cuando recibía alguna llamada de Luisito, quien de vez en cuando telefoneaba. Había asuntos que no podía descuidar, pero también su orgullo masculino no le permitía imaginarla al lado de otro hombre, y por ello seguía preocupándose de dónde, cómo y con quién se encontraba la madre de sus hijos. La hora de la cena era la más frecuente para estas llamadas. Cuando acababa de hablar se encerraba en su habitación y regresaba con los ojos hinchados.
Una de aquellas llamadas, en el mes de agosto de 1986 fue espacial. Su esposo la reclama con urgencia. Quiere que vaya a Madrid para firmar un documento que permita a Luis Miguel obtener la acreditación necesaria para entrar en Chile, donde debía acudir por motivos profesionales.
-¿Por qué siempre se ha ido a cantar sin mi firma y ahora no?
-Pero esta vez no, yo te pago el viaje, pero debes venir corriendo porque es el trabajo de Micky y no puede viajar sin ese documento.
Le asaltan muchas dudas, pero ha visto a su marido más accesible. No sabe si es un truco para que acuda a su llamado o realmente la posibilidad de poder vivir juntos.
Su padre no quiere que vaya, le invita a que lo haga sin Sergio, que haga lo que tenga que hacer y que vuelva. Después de mucho pensarlo, finalmente se decide a ir a Pisa para tomar el avión que le traslade a Madrid.
Sergio, Adua y Cosimo la acompañan. Debían ir primeramente a la oficina de la compañía para recoger su billete.
-Disculpe, señora, aquí no hay ningún viaje para España.
-Lo ha pagado mi marido.
-Disculpe, pero no hay nada a nombre de Basteri, Marcella.
Contrariada, buscó el primer teléfono a la mano.
-Me hace venir ha Pisa, para ir a España, y resulta que no has pagado nada.
-¿A qué juegas esta vez ?
-Oye ¿cómo que no ? Claro que te lo he pagado, espera un instante.
Luis tiene que hacer otra llamada y grita a su secretaria .
-Oye, ¿no has resuelto lo del viaje de mi mujer? ¿Que os has olvidado? pues hazlo inmediatamente, sin perder ni un segundo, ¿lo oyes? ¡es increíble la gente!
-Marcella, está todo ok, mandaran un fax para tu billete. Por cierto, ¿estás ahí en Italia con tu hombre?
-Pues no, siento decirte que no estoy con ningún hombre. Estoy con mis tíos, mi padre y Sergio. Y ahora espera si quieres te voy a poner con mi tía, seguro así me creerás
-¿Pronto?
-Tía, ¿cómo estás? Es dura Marcella.
-No, no lo es, es bastante brava, debes quererla más.
-Sí, sí, pero es muy nerviosa.
-Será cosa del apellido, somos todos así.
-Está bien, ¿con quién estáis?
-Sergio, Mino, Sergino y Marcella
-¿Seguro que no hay nadie más?
-Sí, está el avión y mucha gente esperándolo.
-Está bien, tía, está bien, te mando un beso, pásame a Marcella.
-¿Qué estás convencido de que no estoy con ningún hombre?
Por momentos Adua y Mino se ven. No entienden lo que está sucediendo, una pareja en realidad separada, y luego esas llamadas, casi más habituales entre un marido y una mujer.
Marcella no podía ocultar que a pesar de todo seguía enamorada. Tremendamente, piensa Adua. No sabe si en el fondo a Luis le sucedía lo mismo. Al fin y al cabo sabían que se habían querido con locura, y se alegraba cuando Luisito se mostraba celoso, hacía creer que todavía la quería. Mientras llegaba el billete desde España, habla a su tía de todo ello...
Por fin llegan los billetes y algo de dinero que Luis acaba de mandar.
Marcella se pone de momento seria, con el semblante de preocupación, de cierta tristeza inclusive. Le asaltan de nuevo las dudas. Piensa en los bellos días pasados en Massa-Carrara donde siempre estaban bromeando y disfrutando del pequeño Sergio.
¿Está realmente preparada para soportar una nueva crisis? ¿Merece la pena dejar aquel lugar en el que se siente querida para darle otra oportunidad al destino?
-Oye, tía, esto, yo quería decirte, ¿tú qué piensas? ¿debo ir? ¿realmente debo marcharme?
-¡Oh, Marcella! ¡Mi querida Marcella! No sé qué decirte, no sé qué consejo darte, si te digo que no te vayas corro el riesgo de equivocarme, y si digo que vayas, tengo miedo de equivocarme igualmente. Debes tomar tu propia decisión, si quieres ir, ve, no lo dudes, ve, y si no sientes ganas de ir, no lo hagas, hazle caso a tu propia conciencia, pero decide por ti misma.
Mira fijamente a su tía, escucha sus palabras, después pierde la mirada por unos segundos y arranca con una frase de coraje.
-Sabes que te digo, que llevas razón, yo no tengo miedo de nada y voy, me voy tía.
Adua oye las palabras de Marcella pero no se queda tranquila. ¿De qué iba a tener miedo su sobrina? ¿Por qué ese halo de misterio? ¿quizá se había equivocado al no intentar llegar más profundamente a su vida y averiguar si ocurría algo más grave? ¿Quizá debería haberle aconsejado para que se quedase y continuara exhibiendo esa alegría y felicidad de las que había hecho gala en Toscana con lo suyos, lejos del yugo dominador de Luis Rey? Todo eran preguntas y confusión que desde ese instante se instalarían en su mente para no abandonarla jamás.
(N. de R.) Marcela subió al avión acompañada de su hijo Sergio. Esa fue la última vez que su familia la vio. El único recuerdo que quedó fue una fotografía tomada ese día en el aeropuerto de Pisa, Italia.
El Norte.- MASSACARRARA, Italia.- Para Javier León Herrera, autor del libro Luis Mi Rey, el capítulo 10 fue el resultado de la investigación de uno de los pasajes más difíciles de la vida familiar de Luis Miguel.
El autor comentó que pasó varios meses indagando con personas y familiares allegados al cantante, los cuales en diversas ocasiones cayeron en contradicciones, porque para ellos también resultaba una sorpresa los aspectos ocultos en la vida del cantante.
Este es uno de los capítulos claves en la vida del cantante, ya que aquí se narran los problemas que lo llevaron a separarlo de su padre y así iniciar una nueva era en su desarrollo profesional.
También, en esta época empiezan a surgir los primeros inconvenientes en su carrera que lo llevarían más tarde a renunciar a su primer amor, la fotógrafa Mariana Yazbek.
El yugo al que lo tenía sometido su padre es, además, uno de los aspectos que empiezan a desaparecer en la vida del cantante, quien pedía a gritos ser él mismo y manejarse de forma más independiente.
Luis Miguel estaba creciendo y necesitaba tener el control de sus propias decisiones.
A continuación se reproduce la segunda parte de este capítulo...
Pasaron más de veinte días desde que se fue Marcela. El desasosiego empezaba a cundir hasta que un día sonó el teléfono. Adua responde.
-¿Tía? Soy Marcela.
-Por fin llamas, ya estábamos preocupados.
-Está todo bien estoy en Madrid, aquí están Alex, Sergino y Luisito. Tía, voy a encontrarme con Micky en Chile. Le he escrito una carta a papá. Dentro de la carta también va un poco de dinero. En esa carta le he explicado todo, dile que esté atento al buzón o al puesto de correos para retirar la carta por lo del dinero...
Alejandro se queda en Madrid con su abuela. Marcela prometió ponerse en contacto con los suyos.
Cosas de negocios
El entendimiento con WEA fue fácil desde un principio. No faltaron ofertas para decidir cuál sería la siguiente compañía de discos que grabase a Luis Miguel. Juan Carlos Calderón sería el encargado de producir el debut discográfico con su nuevo sello, con el que se inauguraba una proyección como artista consolidado. El proyecto era acometer un disco incluyendo versiones modernas de temas ya cantados por otros intérpretes, y hacer algunas duetos que impulsaran el relanzamiento. Las canciones seleccionadas para Luis Miguel '87 fueron "Cuando Calienta el Sol", "Eres Tú", "Only You", "I Only Want to Be with you", "Yo que no Vivo sin ti", "Soy como Quiero Ser", "All By Myself", así como los duetos con Laura Brannigan, "Sin Hablar", y con Rocío Banquells en "No me puedo Escapar de ti".
La última oportunidad de reconciliarse con Marcela ha sido un fracaso. De nada sirvieron los seis meses de separación que ella pasó en Italia. Lo único que saben los allegados es que siguen separados, ahora el pequeño Sergio está con Luis y es su abuela Matilde quien lo cuida.
Luisito Rey cuenta a quien le pregunta que su ex-mujer se ha marchado definitivamente intentando abrir una nueva ilusión. Se advierte una cierta dosis de machismo en algunos de sus comentarios, como desaprobando aquella actitud.
La relación entre él y Luis Miguel comienza a distanciarse seriamente a modo de paralelo. Luis Miguel es lo suficientemente mayor como para sacar sus propias conclusiones. La separación de su familia le afecta profundamente.
Le duele la actitud de su padre, con el que por otra parte no coincide siempre en el modo de manejar algunas cosas de su carrera ni de su vida.
Ya no obedece sin rechistar como lo hacía de pequeño. La situación está cambiando, y mucho. La idea de independizarse asoma a su mente. No sabe cómo y es víctima de un terrible desasosiego. De momento va a empezar por viajar sin su, hasta entonces, eterna compañía.
Rey permanece en España y su hijo en Estados Unidos. Están separados mientras que en México hace tiempo que el gran público no sabe nada del cantante...
Entre Andrés García y Luis Miguel
Andrés (García) ha pensado quedarse en España unos diez días. Después de la conversación telefónica sospecha que algo no funciona bien entre padre e hijo, incluso llega a intuir que su presencia allí ha sido provocada por la habilidad de invención de Luis Rey para intentar un acercamiento. No tardaría mucho en averiguar que sus sospechas eran ciertas.
-A los dos días, Micky llegaba a Madrid procedente de Estados Unidos. Su rostro no se alegra de ver a su padre, pero sí a su tío...
-Mira, mi padre está cada vez más insoportable, me está haciendo la vida imposible, no me deja ni respirar, todavía cree que puede llevarme como si fuera un esclavo, y además se niega a que yo pueda manejar mi propio dinero. Y para colmo lo de mi mami, y lo de sus mujeres y qué sé yo... ¡que no tío, que no puedo seguir con él! Le quiero, es mi padre, pero si quiero seguir queriéndole tengo que estar lejos de él, no puedo, tío, no puedo... tú eres la persona ideal para hacer algo, porque yo no la aguanto más.
-Me dejas helado. Yo no sospeché nada, tu padre me dijo que viniera porque tú estabas aquí y querías verme a mí y a Andresito.
-Claro, todo fue una invención más de papá, a mí me dijo que viniera porque habías venido y querías verme, no te equivoques, él ha provocado tu venida para que intermedies.
El cantante sincera todo su sufrimiento, emerge su gran corazón, el enorme cisma que está soportando solo y en silencio desde hace tiempo. Andrés, que se acaba de encontrar una situación bastante embarazosa, es una de las pocas personas con las que puede hablar.
-No te preocupes, nos reuniremos los tres y le hablaré delante de ti, esperemos que de ese modo pueda recapacitar un poco y las cosas se arreglen.
Al día siguiente Andrés provoca una reunión. Las cosas había que afrontarlas de cara y no andarse con rodeos, conocía a Micky y sabía que él jamás iba a exteriorizar ningún roce con su padre en público con tal de no hacerle partícipe del problema y amargarle la estancia en España, por eso era mejor hablar cuanto antes.
-Mira Luis, el niño ya es grandecito, él ya sabe manejar solo y tú lo único que haces es estorbarle, estás en otra onda. Es indiscutible que le has ayudado y has sido una persona importante en su carrera, pero ahorita es mejor que lo dejes, él se sabrá manejar, tú limítate a disfrutar del éxito de tu hijo.
No explotaba tratándose de quien se trataba, pero si algo estaba lejos de su mente y de su espíritu era abandonar el control del fenómeno Luis Miguel. Volvía a utilizar su vieja muletilla de que lo había abandonado todo por su hijo, entonces Andrés volvió a hacer gala de su franqueza. Era probablemente de las pocas personas que le podían hablar de ese modo.
-¡Pero qué carrera ni qué carajo! No es cierto que mataste tu carrera porque tú ya no tenías carrera.
Luisito cambió el semblante, era demasiado para su ego el aceptar lo que estaba oyendo.
-Andrés, eso no te lo consiento.
-Pues lo consientas o no, no tenías carrera y así es que no jodas con eso. No te voy a discutir que has hecho una figura de tu hijo, pero comprende que tu parte ya ha terminado. Retírate y déjale que siga subiendo solo, aquí lo tienes, míralo, ¿no te das cuenta de que el niño sufre cuando tiene que discutirte algo?, ¿no ves que ya no es ese niño que se callaba y obedecía como un esclavo todas las órdenes porque te veía como un ser superior? Porque te admiraba y te admira como artista, Luis, no lo estropees todo, déjale volar y saborea su talento, él es todo lo que quisiste ser, es sangre de tu sangre, no lo tires por la borda.
La conversación subía enteros de tensión. Micky no hablaba. Luisito Rey iba cediendo ante el potente tono de voz de su compadre, quien se crecía conforme avanzaba su discurso sabiéndose con la autoridad de la razón. Finalmente quiso zanjar el encuentro con un pacto.
-Lo que tenéis que hacer es separaros profesionalmente, arreglaros con el dinero, hacer un pacto del porcentaje que tengas que llevarte tú como su manager que has sido, pero lo demás déjaselo a él, que al fin y al cabo es suyo el dinero.
Y no sufras porque sabes que es listo y sabrá desenvolverse.
-Pero es menor de edad, el dinero lo tendré que seguir manejando yo...
-No sé por qué, él no es ningún tonto y lo puede manejar perfectamente.
Viéndose acorralado, quiso zanjar aquella conversación aceptando aparentemente el discurso de Andrés. Propusieron hacer un viaje a Cádiz a ver al abuelo Rafael e intentar que Andrés padre e hijo disfrutaran lo más posible de su compañía durante aquellos días.
Camino de Andalucía, en mitad de un tapón de tráfico, Andrés García se rompió las costillas al intentar bromear con los chicos que viajaban en un coche diferente. Los automóviles se habían parado y el actor, que viajaba en el que quedó más atrás junto a Luis Rey, quiso sorprender a los dos jóvenes, cuando la sorpresa fue que patinó en la gravilla y se lastimó seriamente.
Los días en Cádiz transcurrieron en aparente armonía. La cordialidad entre padre e hijo parecía más fruto de la presencia de sus invitados que de su real acercamiento. Mientras Luis Miguel vestía a Andrés, incapacitado por la lesión, entre chillido y chillido de quejas por el dolor, las confesiones continuaban.
-Tío, estoy aquí por ti, que te digo yo que con mi padre ya no me entiendo ni me voy a entender. Cuando tú te vayas yo me voy. Necesito ayuda, tío. Sé que en la reunión ha dicho que respetaría lo del tanto por ciento y todo eso, pero sé que después no la hará.
El regreso a Mexico
El 6 de mayo de 1987, tras su ausencia prolongada por motivos que no puede hacer públicos, Micky aterriza de nuevo en México. Saludó a su público mientras no paraba de mesarse el cabello, una de sus terribles manías de siempre. René León, director de WEA, fue al aeropuerto a esperarlo. A los periodistas se les hizo raro, y así lo apuntaron en sus notas, que Luis Rey no lo acompañara.
Algunos cronistas no ignoraron lo que está pasando. José Manuel Gómez Padilla advertirá claramente al artista de manera pública...
Luisito, aparentemente ajeno a todos los comentarios a su alrededor, seguía sintiéndose responsable del éxito. Su obsesión por la perfección era cada vez más enfermiza. Muchos recordaban la ocasión, todavía con EMI, cuando frenó un sencillo en el que su hijo interpretaba cuatro célebres éxitos de Elvis Presley en español. Otros aludían a esas veces en los ensayos cuando su voz interrumpía la música y reprendía con vehemencia al músico. Ese carácter le había creado antipatías en el personal. Peque Rossino solía ser una de las víctimas de las broncas.
-No te preocupes, Peque, cuando sea mayor de edad todo esto se va a acabar -le decía Luis Miguel.
El mejor que nadie sabía que los días de su progenitor como jefe estaban contados. Ya le gustaría que las cosas no fuesen así, por ello su subconsciente a veces se sinceraba con algún periodista.
-Todo lo que soy se lo debo a mi padre, sé que tengo talento pero sin sus consejos no hubiera llegado donde estoy. Tiene defectos, como todo ser humano, pero sus virtudes lo superan. Ha sido importante para mi evolución como persona y como artista, siempre ha estado a mi lado.
Una vez que se rompió el contrato con EMI, Luis Rey quiso llevarse para trabajar en el manejo de su hijo algunos de los que sabía eran los mejores profesionales. Había insinuado hacía tiempo tal posibilidad a Rosi Esquivel, la de relaciones públicas, y también a su esposo, Armando Serna. Evidentemente, a ninguna de estas dos personas sorprendió en su día el comunicado oficial que remitió la compañía a su personal, en el que les comunicaba oficialmente la desvinculación.
Luisito insistió a Armando Serna y finalmente lo convenció. Rosi Esquivel se desvinculó también de EMI y empezó a desarrollar su trabajo de relaciones públicas para el nuevo cantante de WEA. La reestructuración hecha por Luis Rey incluía también el traslado de su hermano Vicente a las oficinas que había montado en España.
Cuando el matrimonio se unió a la empresa ya se comercializaba con éxito Luis Miguel '87. Los inicios en la relación con la compañía son buenos. René León, que fungía como director, y Luis Rey, se respetan. René sabe llevarlo, no hay grandes fricciones. Fue el mismo caso EMI mientras estuvo Stockling en México.
Armando Serna no necesitó muchos meses de trabajo para arrepentirse de la decisión que había tomado. El trato con Rey, ya de por sí delicado por su carácter interpretativo y extravagante, derivó cada vez con mayor intensidad en unos confiictos terribles.
Armando y Rosi no eran ajenos a que Micky estaba igualmente fortaleciendo su carácter. No le quedaban muchas opciones, máxime cuando tenía que tratar con una persona como su padre. Pero era también, a pesar de su corta edad, un hombre de mucho mundo, de muchas vivencias acumuladas. Era obvio que era más maduro que los demás chicos de su edad y que su personalidad estaba cambiando.
Emergía en él también un fuerte temperamento. Intentando abstenerse de los problemas, el matrimonio intentaba gestionar con eficacia su trabajo.
Se acerca el fin de 1987 y Luis Miguel viaja a Acapulco a rodar el videoclip de la canción "Cuando Calienta el Sol". El ambiente de trabajo es magnífico. Por las noches, el equipo se distrae charlando, de vez en cuando van a algún local, nunca grandes fiestas ni grandes trasnochadas, pues al día siguiente espera el trabajo. Bromea con todo el equipo. Las modelos se sienten felices de seguir el juego a la estrella.
Mariana es hija de un prestigioso fotógrafo mexicano de origen árabe. Ella intenta abrirse paso en su carrera con las cámaras. Es una mujer atractiva, le gusta cuidar su salud, le encanta el baile y los viajes. No es famosa ni modelo, es simplemente una chica más del equipo que está ayudando a su hermano para realizar el video. Por eso reacciona con bastante timidez cuando una mañana, medio en broma, la invitan a unirse al resto de las modelos para aparecer en pantalla.
Tiene un cuerpo bonito y no va a desentonar, pero se hace mucho del rogar hasta que por fin se inmersa en el juego.
Luis Miguel empezó a fijarse en aquella muchacha. Era distinta. Había algo especial que le hacía sentir una atracción extraña. Para él, el amor había sido una cosa demasiado frívola, fácil de conseguir por ser quien era. La reputación de Luis Miguel Gallego como amante era muy buena. Hubo veces, como una ocasión en Argentina, en que las mujeres no fueron todo lo discretas que se suponían, y sin el más mínino rubor comentaron las excelencias del pibe, lo cual evidentemente servía para incrementar la fantasía sexual de quienes le pretendían.
Mucha mujeres habían pasado por su vida, mayores que él, menores, rubias, morenas, bajas, altas... Pero pensaba que todavía desconocía el verdadero amor.
A veces se preguntaba si podría llegar a enamorarse de tal manera que fuera capaz de dejar todo por una mujer, si podría tener una novia normal como el resto de los chicos de su edad , si podría encontrar a alguien que le quisiera de verdad, que se enamorara de Micky persona y no del cantante Luis Miguel.
Sus elucubraciones acerca de aquella morena de rasgos árabes que acababa de conocer no desaparecieron cuando acabó el rodaje. En Ciudad de México los encuentros continuaron y un día se encendió la llama de pasión entre ambos.
Conforme iban pasando los días se daba cuenta de por qué había estado pensando tan cerca del amor. La razón era muy sencilla, aquella persona que pudiera evadirle de su mundo para introducirlo en un amor normal y corriente, sincero y desinteresado, era su compañera, Mariana Yazbek.
Hugo López ha recibido una llamada de Luis Miguel. Han concertado una cita. Mientras el disco Luis Miguel '87 es un éxito, el cantante va a empezar a ver nuevos temas para preparar lo que será el nuevo disco que grabará otra vez de la mano de Juan Carlos Calderón. Micky Habla con claridad. Sabe perfectamente que tiene delante de él una persona que puede realzar acertadamente su carrera, pues que de no encontrar otro manager, su futuro como cantante y la estabilidad de sus relaciones familiares están bastante comprometidos. Hugo también es sincero.
-Mirá, nosotros en principio estamos interesados en manejar tu carrera, pero te voy a ser igual de sincero que has sido vos conmigo. Yo con tu padre no quiero establecer absolutamente nada, no quiero participar con él en ningún trabajo, ni que él intervenga en cualquier gestión que debemos hacer, ya tuve un roce con él hace algunos años y conozco su forma de actuar. Claramente, mientras tu minoría de edad requiere de tu padre para el manejo, yo estoy fuera del proyecto. Otra cosa es cuando cumplas los 18 años, a partir de esos momentos podés contar con nosotros.
-Está bien, en realidad no queda tanto para ello, lo haremos a tu manera, Hugo-. Aquel acuerdo es un alivio para él. Sabe que tiene que enfrentarse con supadre, aunque esperá el momento oportuno para comunicarle la noticia.
Los gritos de Luis Rey son de pura histeria. Están pasando cosas muy raras en la empresa. El dinero desaparece. Armando Serna se hunde. La relación se está haciendo insostenible. No se explican hechos como el que Luis llegue algunos días a la oficina con una pistola, o los extraños viajes que hacen cada dos por tres sin decir nada, Intuyen un final dramático.
El Norte.- MASSACARRARA, Italia.- La relación con Mariana Yazbek es, por una temporada, lo único bueno en la vida de Luis Miguel...
Así lo presenta el capítulo 10 de Luis Mi Rey, que aquí se reproduce.
Armando Serna (publirrelacionista de Luis Miguel) enmarcaba las reacciones de Luisito Rey en el hecho de que sabía que el hijo se estaba distanciando de Luisito Rey. Por ello entendió el enfado descomunal que tuvo cuando supo que había ordenado unas tarjetas bancarias personales para Luis Miguel, que hasta ese momento nunca disponía de un centavo, tenía que pedirle asu padre dinero hasta para beber una cerveza...
-No sé por qué molestarte por eso, Luis, no lo entiendo.
-Tú no tienes un c... qué entender, simplemente que esas cosas las hago yo y nadie más ¿está claro? -le contestó de malas maneras...
Las cosas del amor
Luis Gallego está sencillamente enamorado. Se considera un ser afortunado. Las semanas pasan sin darse cuenta al lado de una mujer que cada día es más importante en su vida. Mariana Yazbek ha llegado en un momento trascendental. Ella lo saca de su personaje, de su trabajo, de sus problemas familiares. Son las tres de la madrugada, los dos amantes comparten amor. Se evaden de mil maneras, se disfrazan, planean viajes, sueñan. El teléfono suena. Micky contesta y tras una breve conversación estalla.
-¡No le aguanto más, no le aguanto más... ya no puedo!
-¡Qué te pasa, Micky? El cantante no responde. Mete su cabeza bajo la almohada y llora.
-Vamos, Micky, vamos, ¿qué tienes? Al rato logra volver la vista hacia arriba. Su amada es su único escape.
-Lo siento de veras, pero ya no quiero que se quede en el mismo techo, no quiero ver más gentes desfilando por el penthouse, voy a hablar con él porque mi casa, mi intimidad y mi vida de aquí en adelante las va a respetar. Le guste o no tendrá que irse. Ya está bien que yo pueda decidir, el trabajo es mío y el dinero lo gano yo. Además buscaremos una casa para nosotros y la decoraremos como nos venga en gana...
Un día, Mariana recibió una llamada telefónica con órdenes muy concretas.
-Mira, a la entrega de premios de esta noche no podrás acompañarle, ya habéis tenido muchas apariciones juntos y no conviene que las fans le vean como un enamorado. Así es que no irás. Aquel acto se celebró en el mes de abril en la sala Premier. Acudió junto a él su hermano Alex. Micky tenía su lugar reservado al lado de la popular Sasha.
Era la fotografía que debía aparecer en la prensa. Su mente sin embargo estaba en otro lugar. A las tres de la madrugada pidió al Doc, su inseparable acompañante, que le llevara hasta el domicilio de Mariana Yazbek. Llegó y tocó el timbre.
-¿Quién es?
-¿Mami? Soy yo, ¿que pasó? -le contestó con evidentes síntomas de estar algo borracho. Mariana se dio cuenta.
-¿Qué quieres a estas horas? Es tarde.
-Nomás vine para decirte que vi a tu ex-novio, y estaba bien feo...
-Ya sé que no es tan guapo como tú, anda, vete a dormir y mañana hablamos...
Mariana Yazbek se quedó preocupada. Aquel día solamente se dedicó a pensar si aquel amor podría seguir su curso natural o si las personas que le manejaban iban a cortar por lo sano. Llorar era su único consuelo. La joven pareja busca y encuentra una casa muy bonita en Lomas de Tecamachalco. Es su nido de amor.
-¿Sabes mami? Empiezo a ser más feliz sin estar viviendo con mi padre. Otra persona se va a hacer cargo de mi carrera, de lo contrario acabaría perdiéndole, ya perdí a mami, no quiero perderlo también a él, espero que comprenda.
-Ten fe, ya verás cómo todo te va a salir bien. ¿De tu madre no sabes nada?
-No, y no sabes cuánto la extraño, la quiero mucho, ojalá ella estuviese a mi lado.
-Búscala, ¿por qué no la buscas?
-Ya lo he intentado, pero creo que papi me miente, y mi familia de Italiano sabe nada...
¡Que Fiesta!
La fiesta de cumpleaños que se le está preparando a Luis Miguel en la casa dePolanco está llena de invitados que le recuerdan el mundo en el que está inmerso. Se deprime, quiere estar en ese otro mundo que Mariana le ofrece. La telefonea.
-Mami, me duele la cabeza, me siento mal, ven aquí, por favor, ven...
-A mí no me quieren ahí, y si tu padre me ve no le va a gustar...
-Pero yo quiero que vengas, ven por favor, ven... Su novia se había encargado de avisar a algunos amigos y citarlos en la casa de Tecamachalco. Su plan era darle una fiesta de cumpleaños por todo lo alto, pero Luis Rey quiso hacer una paralela y ahora la única posibilidad de poder hacer la fiesta que ella había ideado con tanto cariño era rescatándolo de aquel lugar y llevándoselo a la otra casa.
Buscó a su novio pero éste no estaba. Se había refugiado en un cuarto esperando, solo, con la cabeza agachada.
-¿Qué te pasa?
-Me duele la cabeza, estoy mal.
-Vámonos de aquí, he venido por ti.
-Iré, nadie me lo va a impedir.
En Tecamachalco, Luis Miguel es una persona feliz. Degusta la comida árabe que le han preparado, canta con los mariachis, se divierte, bromea con la gente joven que hay allí... está enamorado. Es feliz.
Mariana llora desconsoladamente tras el encuentro que ha tenido con su a partir de ahora ex-novio. Le ha dicho simple y llanamente que no van a seguir juntos, pero lo peor no es eso, lo peor es que no puede entender nada. O mejor dicho sí, lo entiende todo, entiende que alguien le ha tendido una trampa, ha dejado circular ciertos rumores que Luis Miguel ha creído...
El tiempo pasó y no se produjo una reacción alguna. Ella tiene en su mano un recorte de prensa en el que hacen eco de la independencia del ídolo.
"Vive solo en una espaciosa y millonaria residencia", rezan los titulares. El artículo que puede leer el gran público habla de la separación de su padre "para hacer vida soltera".
Su conversación con Martha Figueroa es fiuida.
-¿Por qué esa decisión de instalarte lejos de su padre y de tu familia? -Para mí, cumplir 18 años implicó muchas cosas, ésa es una edad muy importante en el hombre, es momento de tomar decisiones serias, aunque en mi caso empecé a tomarlas hace varios años.
-¿Tu padre es quien estipula una cantidad para tus gastos?
-Creo que hay cosas más importantes que el dinero. Yo lo que quiero y puedo comprar, lo compro. Soy ambicioso en mi carrera, pero no en lo económico ni en lo material. Comenta también que no se ha separado profesionalmente de su padre, que le gustaría que le reconociesen como actor y que no se casará porque quiere seguir "solterísimo"...
Las lágrimas de Mariana son de pena propia y de lástima. Lástima por ese joven convertido en personaje que sufre sus carencias y miente para alimentar a su protagonista. Sabe que las relaciones con mujeres mayores se basan en la necesidad que tiene de su mamá, entre otras cosas, es de las pocas personas que conocen la relación que ha tenido con Lucía Méndez. Su consuelo es saber que lo que vivieron fue verdadero, fue bonito mientras duró...
Confía en que con el tiempo él comprenda que ella estaba locamente enamorada y que nada de lo que dijeron fue cierto. Todavía no sabe que años más tarde, en Acapulco, alguien preguntaría al cantante que quién era Mariana Yazbek.
-Es la única persona que pudo ser la madre de mis hijos...
¿Y Marcela?
Ha pasado el tiempo y en Massa-Carrara nada se sabe de Marcela. La preocupación es relativa, puesto que al fin y al cabo habían conocido épocas que ella dejabade escribir por largos periodos de tiempo...
Un día, Adua recibió una llamada que la dejó pensativa.
-Tía, ¿sabes dónde está mami? ¿No está ahí contigo?
-No, aquí no está -contesta absolutamente invadida por la sorpresa.
-¿De veras que no está en Italia mami? Insiste Luis Miguel.
-¿Dónde está, tía,tú lo sabes?
-No, Micky. ¿Qué pasa? ¿Por qué me preguntas eso? Yo no lo sé. Lo único que sé es que se fue a casa con vosotros.
-No tía, no, aquí no está
.
-¿Estás bromeando? Se fue con tu padre, pregúntale a tu padre. -Bueno tía, será eso, papi lo sabrá, ya le pregunto a él. Un beso muy fuerte, tía, ya tengo ganas de ir a verlos. Adiós, tía, abraza a todos de mi parte.
Meses después de aquella llamada el teléfono vuelve a sonar. Es Navidad, finales de 1987.
-Abuelo, ¿está mamá ahí? ¿Está en Italia?
-No aquí no está. ¿Por qué preguntáis si está vuestra madre en Italia? ¿Dónde está, Alex?
-No lo sé, abuelo, no sabemos. Ya te volveré a llamar.
Aquello no le producía buenas sensaciones. Adua recuerda la anécdota que su prima Luisa le había contado pocos meses después de que Marcela abandonara la Toscana. Una señora de España fue a buscarla a Castagnola, a casa de Sergio. Venían dos matrimonios con una caravana, hablaron con Luisa, le decía que querían ver a Sergio, pero éste estaba trabajando fuera del pueblo.
Preguntaron entonces con quién podían hablar, y Luisa les dijo que con Adua. En un italiano muy mal hablado, y con evidente ira, le dijo que si Luisito la encontraba se iba a enterar. Luisa se asustó. Llamó a Adua. Le dijo que esa señora les había citado al día siguiente a ella y a Sergio. Allí estuvieron, pero la señora no acudió a la cita. Nada tenía sentido.
El Norte.- MASSA CARRARA, Italia.- La admiración por Elvis Presley nació desde que era un niño.
Luis Miguel acostumbraba a reunir a su familia italiana en la sala de la casa de sus tíos (Adua y Cosimo) para que lo vieran cantar y bailar como "El Rey del Rock". En Italia, sus familiares relataron a El Norte algunas de las anécdotas de la niñez del intérprete, y abrieron por primera vez el álbum familiar para compartirlo en exclusiva con sus lectores.
Adua Basteri, su tía abuela, recuerda muy bien cómo Luis Miguel imitaba a Elvis Presley.
"De repente se paraba en las mesas de la sala y decía 'señores y señoras, con ustedes el Rey del Rock and Roll: Elvis Presley'", comenta, "la Marcela (la madre de Luis Miguel) y yo le decíamos 'Micky, ten cuidado que te vas a caer', o 'cuidado que vas a romper la mesa', pero él no hacía caso, lo único que quería era imitar a Elvis.
"Por desgracia en una ocasión se llegó a romper una de las mesas, ya que Micky no cesaba en sus actuaciones. No se sabía ninguna canción de Elvis, pero él hacía como si las conocía todas, sólo movía los labios y las piernas".
Los pequeños "destrozos" que Luis Miguel causó en ese entonces (tenía alrededor de 6 años) aún siguen en la casa de Adua como recuerdo.
Aún conserva el mueble que Luis Miguel rompió un día en medio de una de sus "actuaciones".
"Era muy gracioso verlo actuar desde niño", indica Adua, "se veía tan lindo, siempre fue un niño hermoso".
Señala que el cantante era la adoración de su abuelo Sergio, quien se sentía muy orgulloso del carisma de su nieto.
"Cuando era joven, yo también me dediqué al canto, lo hacía bien", recuerda Adua, "pero por recursos económicos fue que no me dediqué profesionalmente. En la familia Basteri hay muchos miembros que les gusta mucho cantar y no lo hacen mal. Luis Miguel sacó de los Basteri el gusto por el canto.
"De su padre, Luisito, Micky tuvo el gusto por la música y lo artístico, ya que su padre tocaba muy bien la guitarra".
Un sacramento en cada ciudad
Luis Miguel fue bautizado el 21 de agosto de 1970 en la parroquia del Purísimo Corazón de María, de la Ciudad de México.
Sus padrinos fueron Guillermo Núñez de Cáceres y Yolanda Sasea.
Después de cumplir su primer año, la familia Gallego-Basteri viajó a Monterrey, porque Luis tenía un contrato para cantar en el Casino Michoacano.
En Monterrey pasaron una temporada, y el empresario José Cervantes y su esposa Rosa María Correa fueron los padrinos de la confirmación del intérprete, la cual se efectuó en la iglesia San Juan Bosco.
La primera comunión le tocó hacerla en Cádiz, España, el 25 de mayo en 1980, en el Liceo Sagrado Corazón de San Fernando.
Luis Miguel y sus hermanos siguieron viajando por varias partes del mundo acompañando a sus papás.
A punto de morir
Cuando Luis Miguel tenía 2 años de nacido, estuvo a punto de sufrir un accidente mortal, según relata un capítulo del libro Luis Mi Rey.
Los padres de Luis Miguel vivieron un tiempo en el quinto piso de un edificio de Brooklyn, Nueva York, y allí fue donde la familia pasó un gran susto.
Luis Miguel se encontraba en la sala del departamento, cuando se acercó demasiado al balcón de una de las ventanas del hogar.
Sus padres, quienes estaban en el primer piso del edificio, se dieron cuenta entonces de que su hijo estaba a punto de caerse.
La rápida acción de los tíos de Micky, quienes corrieron para agarrar al niño, hizo que Luis Miguel se salvara de caer.
El Norte.- MASSACARRARA, Italia.- Con la mayoría de edad, Luis Miguel empezó a tomar decisiones drasticas.
El Final del capitulo 10 de libro, Luis Mi Rey, relata como se dio la separacion profesional entre el y su padre, Luisito Rey.
Era el fin de un problema... y el principio de otro dolor.
A Sergio Basteri se le diagnosticó un tumor en el pulmón en el otoño de 1988. Su adicción al tabaco le pasaba factura. Adua teme por la vida de su hermano. Telefonea a Luis Miguel para ponerle en conocimiento de lo que sucede. Le promete que irá a Italia. Cumple con su palabra. Se apersona para interesarse por el estado de salud de su abuelo. Por fortuna, la operación fue un éxito. Ha perdido un pulmón, pero el cáncer no va a avanzar. Sergio se salvará. Una vez sabido esto. Adua y su sobrino se felicitan.
-Tía, dime cuánto es lo del abuelo, que yo quiero pagar la clínica.
-Ya está pagada, querido, bastante has hecho con venir, no sabes lo feliz que has hecho a tu abuelo. Lo que más le preocupa es lo de la mamma, ¿es posible que no sepáis dónde está vuestra madre?
-No lo sé, tía. No lo sé. Creíamos que estaba aquí, papá nos dijo que estaba aquí. Sabíamos que las cosas entre ellos no marchaban.
-Sí estaba aquí, pero hace más de dos años que la acompañamos al aeropuerto de Pisa, porque tu padre la llamó para ir a Chile contigo.
-¿Conmigo? Conmigo no, yo no la vi en Chile, pero no os preocupéis, que yo voy hablar en serio con mi padre y ya os diré lo que hay.
El cambio de Manager
En la empresa la cuerda se ha tensado demasiado y al final se ha roto. Armando Serna y Rosi Esquivel la abandonan entre una gran crispación.
-¿Sabes lo que te digo, Armando? Me parece todo un acierto que Hugo le maneje, es lo mejor que podía hacer para salvar su familia y su carrera.
-Por supuesto, y ya sabe Luisito, porque se lo he dicho, que se prepare porque no se va a librar de la auditoría, a mí nadie me va a dejar por ladrón. Hugo y McCluskey están dispuestos a entrar a fondo, veremos entonces cómo puede explicar lo del dinero, y allá se las entienda con su hijo. René León está también por la labor, y con la gente de WEA de por medio ya no tendrá escapatoria. Ya veremos entonces a quién le echa las culpas.
Efectivamente, después de superada su mayoría de edad, Luis Miguel consumó el proceso de cambio de manager. Era su única alternativa para salvarse de un naufragio seguro. La prensa se hace eco de forma escueta.
La llegada de Hugo López y su equipo es un éxito, una gran decisión que pronto comienza a dar sus frutos. A él le gustaría que no fuera incompatible con su propia familia, pero no es optimista. El día de Navidad de 1988 se juntan todos, como casi siempre, en torno al árbol y los adornos típicos de las fechas. Allí está Micky, Sergino, Matilde, Luisito y Tito. Alex está con su tío Pepe en Estados Unidos, Rosa está en España con sus hijos y Marcela nadie sabe dónde está. La frialdad se palpa en el ambiente cuando Luisito intenta hablar de la profesión.
-No tienes más remedio que aceptar la competencia de Hugo López y no hay más que hablar. Tengamos la fiesta en paz, es Navidad.
Está a punto de irse un año clave en la carrera del ídolo.
