Tom Cruise
Foto: AP
Buenos Aires, 23 Ene.- El actor estadunidense Tom Cruise afirmó que a pesar de las fuertes demandas de trabajo de su carrera vive en medio de una gran paz interior que logró gracias a la cientología, la Iglesia fundada por L. Ron Hubbard.
"Mi felicidad no se basa en el éxito de un filme. En realidad es el placer que obtengo de vivir. Es algo maravilloso", afirmó en entrevista con el diario Clarín.
Cruise explicó que la cientología lo ayuda en todas las áreas de su vida, desde su trabajo como actor, hasta sus relaciones con sus hijos, con su novia la actriz española Penélope Cruz, y su ex esposa, la actriz australiana Nicole Kidman.
"Todo el mundo sabe que soy miembro de la cientología y que eso me ha ayudado a encontrar paz en mi vida, y me ha dado una gran estabilidad. Es algo que también me sirve para ayudar a otros de manera sustanciosa", expresó.
El actor, quien ha sido nominado en tres ocasiones a un premio Oscar señaló que "cuando eres feliz, la vida es más fácil y no deja de ser interesante. Para mí, todo sigue siendo igual de excitante".
El año pasado el protagonista de "Misión Imposible" reconoció que en la escuela fue un "iletrado funcional" porque padecía dislexia y fue hasta que se adhirió a la cientología que aprendió a leer gracias a un tratamiento desarrollado por Hubbard.
Sobre su más reciente película, "El último samurai", próxima a estrenarse en Argentina, el actor explicó que "siempre me fascinó y me maravilló la cultura japonesa. Eso es lo que más disfruto: aprender la historia de otros pueblos y cómo viven sus vidas".
Agregó que durante el rodaje se dio cuenta de que a pesar del lenguaje se pueden encontrar puntos en común como "la alegría, la felicidad, el dolor. Es la humanidad. Te da la sensación de que todos estamos juntos en esto y que tenemos que ayudarnos".
Para realizar esta película, Cruise investigó durante un año el mundo de los samurais, leyó libros sobre Japón, aprendió a hablar un poco ese idioma y aumentó en 12 kilos su musculatura.
"Pongo mucho tiempo en todo lo que hago. Si voy a hacer algo, lo voy a hacer bien. No tenía idea si iba a poder hacer esto, honestamente. No sabía si podría lograr esa elegancia de movimientos de los samurais", señaló.
Una de las cosas que le encantaron del filme, agregó, fue la posibilidad de descubrir el código moral de los samurais que se basan en la honestidad, justicia, cortesía, coraje, honor, compasión, sinceridad, deber y lealtad.
"Esos valores son muy importantes para mí. Veo a los samurais como a los artistas de su tiempo. Los educaban para ser líderes, para ayudar a la gente", explicó.

