Alfredo Adame
Foto: Clasos
Por no presentar su declaración de impuestos de los ejercicios fiscales 2002 y 2003, Alfredo Adame está acusado por un delito fiscal, y su caso ya está ante la Procuraduría General de la República.
De acuerdo con fuentes de esa dependencia, el conductor de Viva la Mañana no reportó los más de 2 millones 328 mil pesos que percibió durante esos dos periodos, infringiendo así el artículo 109, fracción V, del Código Fiscal de la Federación.
Adame habría incurrido en delito porque en 2002 no reportó un millón 961 mil 134 pesos, y en 2003 tampoco declaró 367 mil 270 pesos.
El Código Fiscal señala que quienes omitan presentar sus declaraciones y no paguen los impuestos correspondientes, serán castigados con las mismas penas previstas para el fraude fiscal, que en este caso sería de tres a nueve años de prisión.
En octubre, el actor presentó un amparo ante un juez federal en materia penal para averiguar si ya existía alguna orden de aprehensión en su contra, lo que resultó negativo.
El 5 de abril de 2005, el Servicio de Administración Tributaria inició una visita domiciliaria para verificar la situación fiscal de Adame, según documentos obtenidos por REFORMA. Como resultado de esta visita, el SAT determinó que Adame había cometido "graves irregularidades" porque no exhibió documentos contables o comprobatorios, pese a los reiterados requerimientos de los visitadores del SAT, que le aplicaron una multa de 9 mil 661 pesos.
El 6 de marzo de 2006, ante la omisión de Adame para aportar los documentos requeridos, el administrador local de auditoría sur del SAT ordenó el embargo precautorio de todas sus cuentas bancarias.
Esa orden resultó en el embargo de dos cuentas de Adame en HSBC. El actor se amparó y obtuvo una suspensión provisional, por lo que nuevamente tuvo acceso a sus cuentas a partir del 31 de marzo. El 12 de julio, el Séptimo Tribunal Colegiado en Materia Administrativa amparó al conductor de Televisa, porque este tipo de "embargos precautorios" son inconstitucionales.
Sin embargo, el problema penal es independiente a las cuestiones administrativas, por lo que la PGR podría solicitar a un juez ordenar la aprehensión de Adame si considera que hay pruebas suficientes del delito que se le imputa.
Hasta el cierre de esta edición, Alfredo Adame no pudo ser localizado en su oficina.
