Laura Bozzo aseguró que su programa Laura en América ha superado el objetivo de ayudar a los panelistas que en él exponen su problemática, ya que durante 1999 resolvieron 9 mil casos en Perú, pero también contempla traerlo a México como parte de una gira que piensa realizar por Latinoamérica.
"Creo que la opción de Laura en América es distinta porque contempla una ayuda que no se había dado en otro programa, no es solamente sentar a una persona para que dé su testimonio, sino que salga con el problema resuelto en el sentido médico, psicológico y legal".
De visita en México por vez primera para presentarse en varios programas de televisión, la conductora aceptó que su programa, que se transmite por Canal 9, es fuerte, pero dijo que esto no es más que un reflejo de la sociedad que vivimos.
"Voy a mostrar lo que pasa porque es cobardía esconder lo que está pasando. Fuerte lo que pasa en la calle, las niñas que violan, las mujeres que maltratan, los crímenes, las muertes... eso es producto de la sociedad y es horrible".
"Nada, nunca. Hay gente que me quiere y gente que no; soy controvertida y no pretendo ser un ángel guardián. Soy mujer de carácter fuerte y digo las cosas por su nombre.
"Las críticas constructivas las respeto, las destructivas no. Cuando uno empieza a subir, todo mundo te trata de tirar por donde sea, pero soy muy fuerte y no me amilano ante nada", afirmó a su llegada al aereopuerto del DF.
Bozzo espera llevar a cabo pronto una gira con Laura en América por varios países de Latinoamérica, donde incluiría a México, pero aún no tiene una fecha definida.
"México tiene un significado y un cariño muy especial para mí porque mi padre (Miguel Bozzo) estuvo en la Universidad Autónoma de México; es catedrático, ha escrito muchos libros y seguido venía. En mi casa la Virgen de Guadalupe es lo primero que ves a la hora que entras y vivo en un ambiente muy mexicano".
Comentó que su llegada a la televisión fue casual. Sin embargo, este medio le ha permitido continuar con los programas de ayuda social, actividad a la que siempre se ha dedicado.
"Mi abuela fundó asilos, cuando yo tenía seis o siete años, y he trabajado ahí, en hospitales y en comedores populares; he sido coordinadora del 'vaso de leche' y de otros programas de asistencia social. Ya en televisión, he trabajado directamente con la clase oprimida porque mi público más fuerte es el popular, es el que me sigue y el que quiero".
Recientemente, la también abogada publicó el libro Rompiendo Cadenas, que aborda la violencia intrafamiliar.
"Lo hago porque es una forma de ayudar a muchísimas mujeres que necesitan un mensaje o una voz. No estoy atacando a los hombres, los adoro, pero estoy en contra de los que maltratan.
"A la mujer le meto la idea de que hay que estudiar, prepararnos. En Perú he hecho programas de capacitación, formamos microempresas. No me interesa darles comida porque eso es populismo barato de los políticos y los odio; tratamos de que esa gente crezca a través de la educación y eso me hace sentir la mujer más feliz del mundo".
Bozzo permanecerá una semana en la Ciudad de México, y aprovechará para grabar algunas emisiones de la serie Hasta en las Mejores Familias, producida por Federico Wilkins.
