LONDRES. El miembro de la realeza británica que fue blanco de una tentativa de chantaje no forma parte del círculo íntimo de la familia real, revelaron el lunes varios diarios británicos.
Varios rotativos indicaron el lunes que conocen la identidad del miembro de la familia real a quien los chantajistas exigían 50.000 libras esterlinas (75.000 euros) para no publicar un video en el que aparecía durante un acto sexual, pero indicaron que no pueden identificarlo por razones legales.
El Palacio de Buckingham se ha negado a comentar la noticia, luego de que el Sunday Times revelara el domingo el caso de un miembro de la familia real que habría alertado a la policía, en agosto pasado, tras haber sido blanco de un intento de extorsión por parte de dos hombres.
En llamadas telefónicas, los presuntos chantajistas aseguraron tener la prueba de que tal persona de la familia real había dado a uno de sus asistentes un sobre con cocaína y dijeron poseer también un video que mostraba a este último consumiendo la droga.
Scotland Yard detuvo a los dos hombres el 11 de septiembre en un hotel londinense. Los dos presuntos extorsionistas comparecieron el 13 de septiembre ante el tribunal de Westminster, donde fueron inculpados por "chantaje".
En esa vista, el juez dictó prisión incondicional para ambos hombres y decretó secreto de sumario para proteger a los testigos y al por aún ahora misterioso blanco de extorsión, sobre cuya identidad corren especulaciones en varios sitios en la Red.
El Daily Telegraph identificó el lunes a los dos hombres detrás del intento de extorsión a un miembro de la familia real británica, afirmando que se trata de dos escoceses: Sean McGuigan, de 40 años, e Ian Strachan, de 30.
Este último, que cambió su nombre -antes se llamaba Paul Adalsteinsson- es conocido en los círculos de clubes nocturnos londinenses donde suelen ir los príncipes Guillermo y Enrique, indica la prensa británica.
Los diarios subrayaron que curiosamente el abogado de Strachan es Giovanni di Stefano, un italiano que fue el abogado defensor de Tarek Aziz, el ex ministro de Relaciones Exteriores del dictador iraquí Saddam Hussein.
"Puedo confirmar que defiendo a ese hombre y quiero declarar que no existe ningún video de un acto sexual", declaró el abogado, citado por varios diarios.
Di Stefano afirmó también que no ha habido ningún intento de chantaje y que fue el miembro de la familia real quien se puso en contacto con su cliente.
La próxima vista se celebrará el 20 de diciembre.






