Victoria Beckham
Foto: Vogue Turquía
Ciudad de México (MÉIXCO). Victoria Beckham se supera una vez más. Es la quinta vez que la 'Posh', de 36 años posa para una portada de la prestigiosa revista de moda 'Vogue'. Todo un reto para la diseñadora, que en esta ocasión posa para el público turco al que seguro acaba metiéndose en el bolsillo.
Más sensual que nunca, Victoria se hace esta vez con la cámara de la reconocida fotógrafa Ellen Von Unwerth posando con un sexy vestido negro con flecos, que complementa con unos tacones de brillantes.
No es la primera vez que la 'Posh' protagoniza una portada de Vogue. Hasta ahora, la diseñadora había sido portada de la edición británica, alemana, india y rusa de la revista. En 2003 aparecía además junto a su marido, David Beckham en su edición americana, mientras que años antes, en 1998, lo hacía junto a sus entonces compañeras, las Spice Girls. Parece que la prestigiosa portada americana se le resiste en solitario...
Reconocida diseñadora
Orgullosa de su trabajo, Vic ve por fin como cada vez más se le toma en serio en su faceta como diseñadora. Así lo habría declarado en alguna ocasión: 'He sido portada de Vogue, soy respetada en la industria de la moda y ¡Anna Wintour me coge el teléfono!'. Y es que a lo largo de la última década, Victoria ha conseguido reinventarse y pasar de ser una WAG más, a convertirse en una respetada diseñadora con un gusto exquisito por la moda. En plenos preparativos de la presentación de su colección en la mismísima semana de la moda de Nueva York, este icono de la moda alaba el estilo 'avant-garde' de los diseñadores turcos.
En el interior de esta edición del mes de agosto de Vogue Turquía la Beckham muestra su esbelta y bronceada figura luciendo modelitos de lencería, trajes de baño y vestidos de diseñadores turcos de renombre como Yildrim Mayruk. No obstante, aprovecha también la oportunidad para mostrar un abrigo de la edición limitada de su colección Otoño/Invierno 2010.
Mostrando su lado más racial, la 'Posh' presume de tipazo con unos modelos de lencería de 'Agent Provocateur', y unos tacones matadores de sus diseñadores favoritos: Christian Louboutin y Brian Atwood.

