WASHINGTON.- El Senado estadounidense votará este sábado por la noche si lanza el debate sobre la reforma de salud que ampliará la cobertura a más de 30 millones de personas, convertida en una de las prioridades del gobierno del presidente Barack Obama.
De esta votación, prevista para las 01H00 GMT del domingo y que se prevé muy ajustada y áspera, depende la suerte del proyecto de ley objeto de una dura batalla contra la minoría republicana determinada en hacerla fracasar.
Los demócratas tienen que obtener 60 votos de 100 para iniciar los debates y proceder hacia el 30 de noviembre a la votación de la ley que, entonces sí, podrá ser aprobada con mayoría simple.
Para obtener estos 60 votos, el senador independiente, Joseph Lieberman, quien suele votar a favor de los demócratas, deberá brindar su apoyo, lo que probablemente ocurra.
Al menos tres demócratas poseen la llave para que se obtengan los 60 votos de la mayoría el sábado por la noche. Dos de ellos ya anunciaron que votarían como su partido. La senadora de Louisiana Mary Landrieu y el senador de Nebraska Ben Nelson, cuyos escaños peligran, finalmente votarán a favor del proyecto.
Los demócratas sólo esperaban la decisión de la senadora Blanche Lincoln (Arkansas) cuya reelección es incierta en 2010.
El texto prevé, entre otros, la implementación de una alternativa pública de cobertura de salud para competir con las aseguradoras privadas.
Esta cobertura médica, cuyo costo se estima en 848.000 millones de dólares hasta 2019 debería permitir ahorrar y reducir de esta manera el déficit presupuestal estadounidense, de 130.000 millones de dólares, en el mismo período.
La aprobación del proyecto de ley por el Senado obligaría a éste y a la Cámara de Representantes, que aprobó su propio texto sobre la reforma del sistema de cobertura médica el 7 de noviembre, a negociar un acuerdo.
El Senado y la Cámara de Diputados deberán luego aprobar este acuerdo antes de someter la ley al presidente para su ratificación y promulgación.
Los republicanos se esfuerzan por prolongar la batalla para la reforma del sistema de salud hasta el año próximo, a la espera de que la perspectiva de las elecciones legislativas de mediados de mandato en noviembre de 2010 lleve a los demócratas electos en los estados conservadores a votar contra la reforma.
El líder de la minoría republicana Mitch McConnell alertó el sábado, al inicio de los debates en el Senado, contra la aprobación "de este programa extremadamente costoso en un momento en el que (...) nuestros acreedores internacionales, los chinos, nos dan lecciones sobre nuestra deuda".
El líder de la mayoría demócrata, Harry Reid, contestó que los republicanos habían decidido gastar miles de millones de dólares para financiar "una guerra innecesaria" en Irak bajo el mandato del anterior presidente, George W. Bush.
La Casa Blanca lanzó el viernes un segundo llamado a los legisladores indecisos, afirmando que la aprobación de la reforma del sistema de salud es "esencial".
Estados Unidos es el único gran país democrático industrializado que no posee una seguro médico universal, con lo que deja a 36 millones de sus ciudadanos sin cobertura.
-

- AFP - Todos los derechos reservados. Está prohibido todo tipo de reproducción sin autorización.
Ver agora
»